hugozepeda
Poeta recién llegado
Noche eres una costra incandescente,
Alumbrando sobre nuestros marchitos rostros,
Posándose en carne de los zombies
Que se aparean en los cementerios.
Algunos animales se desvelan a la luz de la luna,
Tratando de borrar tantas culposas necesidades,
Que suben como una espuma a rellenarles los cerebros.
Las navajas corren através de las gargantas,
La sangre brota y se expande en todas direcciones,
Embarrando los cuerpos que son lamidos por sanguijuelas,
Que maman el veneno que brota de las lagrimas del asesino.
Si tan solo tuviera una daga para atravesarme el pecho,
Una sola bala que me arrancara los dientes,
Una infección que me pudra poco a poco,
Sentir como me abraza el fuego,
Como se drena gota a gota mi sangre.
Alumbrando sobre nuestros marchitos rostros,
Posándose en carne de los zombies
Que se aparean en los cementerios.
Algunos animales se desvelan a la luz de la luna,
Tratando de borrar tantas culposas necesidades,
Que suben como una espuma a rellenarles los cerebros.
Las navajas corren através de las gargantas,
La sangre brota y se expande en todas direcciones,
Embarrando los cuerpos que son lamidos por sanguijuelas,
Que maman el veneno que brota de las lagrimas del asesino.
Si tan solo tuviera una daga para atravesarme el pecho,
Una sola bala que me arrancara los dientes,
Una infección que me pudra poco a poco,
Sentir como me abraza el fuego,
Como se drena gota a gota mi sangre.