Mary Mura
Poeta veterano en el portal
El brillo del monte
Cuando la última estrella va dando paso a la aurora,
se asoma un rayo de luz que al bello cerro corona.
Se despierta el colibrí y pájaros con su canto,
el agua adentra en las piedras se oye un susurro lejano.
Se despereza el gran monte se iluminan los riachos,
la hiedra trepando el árbol como queriendo abrazarlo.
El verde con las variantes que le da la primavera,
con los pétalos en flor van tallando una quimera.
El gran río que se desliza acariciando las piedras,
se respira el aire puro por el pulmón de mi tierra.
Los colores de un poeta la transparencia en las aguas,
que más se puede pedir que nuestros ojos miraran.
La tarde se va apagando el sol nos va despidiendo,
avisándonos que pronto el cerro estará durmiendo.
El susurro sigue vivo la hiedra se aferra al árbol,
cuando la noche termine el monte irá despertando.
Cuando la última estrella va dando paso a la aurora,
se asoma un rayo de luz que al bello cerro corona.
Se despierta el colibrí y pájaros con su canto,
el agua adentra en las piedras se oye un susurro lejano.
Se despereza el gran monte se iluminan los riachos,
la hiedra trepando el árbol como queriendo abrazarlo.
El verde con las variantes que le da la primavera,
con los pétalos en flor van tallando una quimera.
El gran río que se desliza acariciando las piedras,
se respira el aire puro por el pulmón de mi tierra.
Los colores de un poeta la transparencia en las aguas,
que más se puede pedir que nuestros ojos miraran.
La tarde se va apagando el sol nos va despidiendo,
avisándonos que pronto el cerro estará durmiendo.
El susurro sigue vivo la hiedra se aferra al árbol,
cuando la noche termine el monte irá despertando.