Anhelo de enero
su luna clara,
de mis manos
el olor a limonero
que acarician tenues su piel
casi de charol verde.
Del limonero el azahar blanco
que despierta mi instinto primario
de la sensualidad
atravesada tantas veces
por luces y sombras
muy acentuadas.
De todo tu cuerpo, el alma
que me sostiene templada
cuando mi llanto es frío
desliéndose en el mar cantábrico,
en el mar de la esperanza.
Solo su candidez
que se enreda maravillosamente
entre la sencillez de tu corazón
y la complejidad de tu mente
ha sido capaz
de sacar de mi pozo negro
profundo y desconocido,
el agua clara,
el amor
que a trabes de tantas venas
llegaba a él.
Hiciste tu casa alrededor de mi pozo
te sientas en mí brocal
tantas veces silencioso,
como silenciosa es mi espera.
Mi alma fue tomando conciencia
de su valía,
de la energía que bulle en su vientre.
Solo a ti te dejo mirar
entre la luna mi agua.
Solo tu vez los matices
de mis pensamientos líquidos
y se anego
una y otra vez su palabra
al llegar al fondo de mi alma.
su luna clara,
de mis manos
el olor a limonero
que acarician tenues su piel
casi de charol verde.
Del limonero el azahar blanco
que despierta mi instinto primario
de la sensualidad
atravesada tantas veces
por luces y sombras
muy acentuadas.
De todo tu cuerpo, el alma
que me sostiene templada
cuando mi llanto es frío
desliéndose en el mar cantábrico,
en el mar de la esperanza.
Solo su candidez
que se enreda maravillosamente
entre la sencillez de tu corazón
y la complejidad de tu mente
ha sido capaz
de sacar de mi pozo negro
profundo y desconocido,
el agua clara,
el amor
que a trabes de tantas venas
llegaba a él.
Hiciste tu casa alrededor de mi pozo
te sientas en mí brocal
tantas veces silencioso,
como silenciosa es mi espera.
Mi alma fue tomando conciencia
de su valía,
de la energía que bulle en su vientre.
Solo a ti te dejo mirar
entre la luna mi agua.
Solo tu vez los matices
de mis pensamientos líquidos
y se anego
una y otra vez su palabra
al llegar al fondo de mi alma.