yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era un burro que sabio se creía
y tan grande era la dimensión de su locura
que a todos pretendía enseñar a rebuznar;
quería, con empeño digno de otra cosa,
ser maestro y guía de una vasta cofradía;
deciase de Dios enviado,
experto en todos los artes ,
en todo un superdotado,
y como ademas decía
leer la mente de todos,
venir de otra galaxia
y poseer el don de la ubicuidad;
empezaron sus adeptos a sufrir su tiranía
pues con pésima pedagogía
inventaba entretenimientos
para atraer a los abyectos
a sus galimatías
y dar consejas constantes
al estilo de los pedantes
que se consideran versados
en el arte de versar.
Así pues, con tan turbios antecedentes,
sucedió que un día cualquiera
llegó a la madriguera
del insólito animal,
un ser inmune a las artes absurdas y dominantes
del pollino redicho
y con cordura prudente,
tildando de impertinente
al indómito jumento,
llamándolo ademas necio,
asno torpe e ignorante;
encendió con tan sinceros
y lucidos argumentos
la ira de aquel jumento
empeñado en demostrar
que tan terribles rebuznos
y "análisis concienzudos"
eran dones absolutos de su preciada divinidad;
dando coces y bramidos
voces fatuas sin sentido,
contra todos resentido,
haciendo acopio de cinismo
llamándose consentido de la corte celestial,
pretendió con poca suerte
mantener su dominancia,
su mala leche y sus mañas
absurdas y harto extrañas
en la pequeña comarca que empezaba a despertar,
amenazando de muerte
a aquellos que al fin conscientes
de las mentiras del burro
torpe, engolado y palurdo
se empezaban a marchar.
¿Qué es un burro sin arriero?
¿Qué es un mentiroso descubierto?
Solo un asno pretencioso,
que en sus delirios constantes
abusa de los viandantes,
mas cuando evidenciado se queda
se declara sin ambages
ducho en el difuso "arte de insultar"
y tan grande era la dimensión de su locura
que a todos pretendía enseñar a rebuznar;
quería, con empeño digno de otra cosa,
ser maestro y guía de una vasta cofradía;
deciase de Dios enviado,
experto en todos los artes ,
en todo un superdotado,
y como ademas decía
leer la mente de todos,
venir de otra galaxia
y poseer el don de la ubicuidad;
empezaron sus adeptos a sufrir su tiranía
pues con pésima pedagogía
inventaba entretenimientos
para atraer a los abyectos
a sus galimatías
y dar consejas constantes
al estilo de los pedantes
que se consideran versados
en el arte de versar.
Así pues, con tan turbios antecedentes,
sucedió que un día cualquiera
llegó a la madriguera
del insólito animal,
un ser inmune a las artes absurdas y dominantes
del pollino redicho
y con cordura prudente,
tildando de impertinente
al indómito jumento,
llamándolo ademas necio,
asno torpe e ignorante;
encendió con tan sinceros
y lucidos argumentos
la ira de aquel jumento
empeñado en demostrar
que tan terribles rebuznos
y "análisis concienzudos"
eran dones absolutos de su preciada divinidad;
dando coces y bramidos
voces fatuas sin sentido,
contra todos resentido,
haciendo acopio de cinismo
llamándose consentido de la corte celestial,
pretendió con poca suerte
mantener su dominancia,
su mala leche y sus mañas
absurdas y harto extrañas
en la pequeña comarca que empezaba a despertar,
amenazando de muerte
a aquellos que al fin conscientes
de las mentiras del burro
torpe, engolado y palurdo
se empezaban a marchar.
¿Qué es un burro sin arriero?
¿Qué es un mentiroso descubierto?
Solo un asno pretencioso,
que en sus delirios constantes
abusa de los viandantes,
mas cuando evidenciado se queda
se declara sin ambages
ducho en el difuso "arte de insultar"