mayo
Poeta recién llegado
Muere el día y renace la noche, El grito desgarrador de la víctima sobre la habitación se oye cada vez menos, Como una vela consumida por el fuego. Mientras que el sonríe gozosamente cuando va penetrando el acero del machete sobre la carne del cuerpo que agoniza dando sus últimos alaridos, sintiendo que se desprende su mitad.El tiempo se escapa y con ella se escurre la sangre por la pared hacia el suelo, los ojos húmedos y cristalinos dan a sostener su última mirada en el rostro perturbado y espectral que refleja su verdugo en su alma oscura y vacía de empatía a la que se desvanece con el correr de los segundos.Las cadenas aun sostienen su invernal cadáver yacido descuartizado colgando de la pared con sus pálidos y desnudos brazos, dejando huérfano su espíritu en el silencio infinito de la muerte.
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