Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
No me pienses así, tan desvalida,
huyendo del dolor que da tu ausencia.
Mi vida de tu sonrisa desbordada,
llena del día de tus caricias.
No creas que lloro porque te has ido.
A tu falta, incluso, puedo hacer costumbre
y de extrañarte ejercicio y fortaleza,
pero si no has de besarme con deseo
igual es si estás o no estás,
igual es si te veo o no te veo.
Tú, el que me amó, ya no existe,
se perdió una noche de mis besos,
expiró sin ese cálido alimento
y entró en la noche de los tiempos.
Tu cadáver sonríe y gesticula,
pero ha perdido el ánima,
se mueve por ahí desesperado
buscando otro amor que le dé vida.
huyendo del dolor que da tu ausencia.
Mi vida de tu sonrisa desbordada,
llena del día de tus caricias.
No creas que lloro porque te has ido.
A tu falta, incluso, puedo hacer costumbre
y de extrañarte ejercicio y fortaleza,
pero si no has de besarme con deseo
igual es si estás o no estás,
igual es si te veo o no te veo.
Tú, el que me amó, ya no existe,
se perdió una noche de mis besos,
expiró sin ese cálido alimento
y entró en la noche de los tiempos.
Tu cadáver sonríe y gesticula,
pero ha perdido el ánima,
se mueve por ahí desesperado
buscando otro amor que le dé vida.