danie
solo un pensamiento...
Son grandes amigos de mis noches en vela
“horas en las que redacto mis sueños,
cielos y abismos;
muertes, cenizas y renacidas”;
sea lo que sea que escribo ellos están firmes, ahí,
al pie del cañón,
dispuestos a aguantar mis caprichos y berrinches
“que son muchos cuando las musas no aparecen”.
Son fieles compañeros de toda fiesta que llama a mi puerta,
de los bares de noches en las que me siento derrotado,
de los partidos de fútbol de los fin de semanas...
Me acompañan a tantos lados que nombrarlos como amigos
sería poca cosa para describir su valoración rica de afectos.
Son únicos e inigualables,
ya que me escuchan en las horas largas de hastío,
calman mis ansiosos nervios de días de angustia,
distraen mi soledad y su infinito silencio…
(...)
Sé que algún día de estos, cuando menos lo espere,
uno de ellos o los tres juntos me matarán por la espalda…,
pero no puedo culparles por ello.
¡No, no puedo!
Pues eso hacen, a la corta o a la larga, los amigos.
“horas en las que redacto mis sueños,
cielos y abismos;
muertes, cenizas y renacidas”;
sea lo que sea que escribo ellos están firmes, ahí,
al pie del cañón,
dispuestos a aguantar mis caprichos y berrinches
“que son muchos cuando las musas no aparecen”.
Son fieles compañeros de toda fiesta que llama a mi puerta,
de los bares de noches en las que me siento derrotado,
de los partidos de fútbol de los fin de semanas...
Me acompañan a tantos lados que nombrarlos como amigos
sería poca cosa para describir su valoración rica de afectos.
Son únicos e inigualables,
ya que me escuchan en las horas largas de hastío,
calman mis ansiosos nervios de días de angustia,
distraen mi soledad y su infinito silencio…
(...)
Sé que algún día de estos, cuando menos lo espere,
uno de ellos o los tres juntos me matarán por la espalda…,
pero no puedo culparles por ello.
¡No, no puedo!
Pues eso hacen, a la corta o a la larga, los amigos.