Duerme la esperanza
sobre mis piernas,
diminuta y titilando,
como el lucero del alba
encima del naranjo.
Pequeña y sobre mí la conservo,
como el anillo de boda
que abraza mi dedo
recordándome a menudo
el pacto hecho a la vida,
cuando las fuerzas se escapan
y ronda el miedo,
cuando las sombras se hacen largas
y el cuerpo pesa,
como si de granito fuera.
Entonces, espero el día
para buscar la esperanza
que tire de la vida;
como si fuera un amuleto
asido a mi cintura.
Siempre miro a la ventana
para que el color de las plantas
entre en mi alegría
y abrace mi alma.
sobre mis piernas,
diminuta y titilando,
como el lucero del alba
encima del naranjo.
Pequeña y sobre mí la conservo,
como el anillo de boda
que abraza mi dedo
recordándome a menudo
el pacto hecho a la vida,
cuando las fuerzas se escapan
y ronda el miedo,
cuando las sombras se hacen largas
y el cuerpo pesa,
como si de granito fuera.
Entonces, espero el día
para buscar la esperanza
que tire de la vida;
como si fuera un amuleto
asido a mi cintura.
Siempre miro a la ventana
para que el color de las plantas
entre en mi alegría
y abrace mi alma.