Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El caminante
Desde Etiopía van los ciegos
con la miopía de los vientos,
llevan las arenas del desierto
hacia el río Nilo del egipcio.
Como Arabia estaba cerca
y el atlántico está lejos,
llegó Mojón con sus mollejas
y no dejó un marica sin su pijo.
Y decían que era maricón
aquel que tanto mandaba,
y desde Méjico a Japón,
como era mágico chupaba
lo que no chupó Napoleón
en esas tierras desnudadas.
Se tomó la mayonesa
y le sentó como le sienta,
que sicodélico le pesa
diciendo cosas de menta:
Un amor que no besa
es amor embustero,
porque la boca le pesa
hablando siempre el dinero.
Un amor que ha pasado
es amor de otra tarde,
que se fue desgastado
sin llegar nunca amarte.
Y en el amor todo vale
cuando el querer solo es uno,
si en el amor todo cabe
amar es cosa de muchos.
Por un amor verdadero
y un soñar ideales,
yo fui anotando carnales
almas de pulso sincero.
Cuando el motivo es bello
y el fin consume la brasa,
no queda rama ni leño
y se acaba la gracia.
No siente su posadera
en trono de luz azul,
quien con la cara de cera
se muestra de rey gandul.
Y si el amor primavera
se va con amores vanos,
será con la primera
que adelanta sus veranos.
No es más camino el camino
cuando camino conmigo;
que caminando el camino
llevo el camino de amigo.
No quiero rosas ni rifles,
ni quiero hermosas sirenas,
yo quiero ser matarife
de sangre en mis propias venas.
¡Cuánto castigo de balde!,
¡cuánto mendigo sin pan!,
¡cuánto dios es el padre!,
¡cuánto hombre sin sal!,
¡cuánto debiera lavarse!,
¡cuánta mierda en el portal!
¡Cuánto triste caminante
sin amigos de verdad!
Desde Etiopía van los ciegos
con la miopía de los vientos,
llevan las arenas del desierto
hacia el río Nilo del egipcio.
Como Arabia estaba cerca
y el atlántico está lejos,
llegó Mojón con sus mollejas
y no dejó un marica sin su pijo.
Y decían que era maricón
aquel que tanto mandaba,
y desde Méjico a Japón,
como era mágico chupaba
lo que no chupó Napoleón
en esas tierras desnudadas.
Se tomó la mayonesa
y le sentó como le sienta,
que sicodélico le pesa
diciendo cosas de menta:
Un amor que no besa
es amor embustero,
porque la boca le pesa
hablando siempre el dinero.
Un amor que ha pasado
es amor de otra tarde,
que se fue desgastado
sin llegar nunca amarte.
Y en el amor todo vale
cuando el querer solo es uno,
si en el amor todo cabe
amar es cosa de muchos.
Por un amor verdadero
y un soñar ideales,
yo fui anotando carnales
almas de pulso sincero.
Cuando el motivo es bello
y el fin consume la brasa,
no queda rama ni leño
y se acaba la gracia.
No siente su posadera
en trono de luz azul,
quien con la cara de cera
se muestra de rey gandul.
Y si el amor primavera
se va con amores vanos,
será con la primera
que adelanta sus veranos.
No es más camino el camino
cuando camino conmigo;
que caminando el camino
llevo el camino de amigo.
No quiero rosas ni rifles,
ni quiero hermosas sirenas,
yo quiero ser matarife
de sangre en mis propias venas.
¡Cuánto castigo de balde!,
¡cuánto mendigo sin pan!,
¡cuánto dios es el padre!,
¡cuánto hombre sin sal!,
¡cuánto debiera lavarse!,
¡cuánta mierda en el portal!
¡Cuánto triste caminante
sin amigos de verdad!