Un punto de luz mágico
salta en mi interior estos días.
A pesar del cansancio del trabajo,
el aliciente de disfrutar de la libertad
me parece un premio recién adquirido.
Y ha estado ahí siempre,
me lo habían dicho muchas veces,
lo había leído una y otra vez
en cuentos mágicos
que me encantaban,
que me hacia soñar,
pero nunca me encontré con Ella.
Como en una historia de hadas
lo he sentido
colgada en mi alma,
arraigada y echando brotes,
como si de una semilla se tratara,
la descubrí viviendo de mi ser
que antes se afanaba por conquistarla
luchando sin parar
con la sola arma de mi voluntad
y estaba ahí,
serena y callada,
buscando el momento que me sosegara,
que mirara dentro,
que me alentaran.
Pero no mire,
sentí su pujanza
su brote pequeño.
Con solo percibirla
me llene de fuerza,
de confianza.
Se quito de mi boca el miedo,
se quito la venganza,
se aplaco mi ritmo acelerado
y supe que el camino empezaba.
salta en mi interior estos días.
A pesar del cansancio del trabajo,
el aliciente de disfrutar de la libertad
me parece un premio recién adquirido.
Y ha estado ahí siempre,
me lo habían dicho muchas veces,
lo había leído una y otra vez
en cuentos mágicos
que me encantaban,
que me hacia soñar,
pero nunca me encontré con Ella.
Como en una historia de hadas
lo he sentido
colgada en mi alma,
arraigada y echando brotes,
como si de una semilla se tratara,
la descubrí viviendo de mi ser
que antes se afanaba por conquistarla
luchando sin parar
con la sola arma de mi voluntad
y estaba ahí,
serena y callada,
buscando el momento que me sosegara,
que mirara dentro,
que me alentaran.
Pero no mire,
sentí su pujanza
su brote pequeño.
Con solo percibirla
me llene de fuerza,
de confianza.
Se quito de mi boca el miedo,
se quito la venganza,
se aplaco mi ritmo acelerado
y supe que el camino empezaba.