José A. Guerrero
Poeta que considera el portal su segunda casa

Un 24 de diciembre por la noche, serían como las 9:00 pm. cuando mi hermano de seis y yo de cuatro años, estábamos jugando con nuestros primos en el patio de la casa de mi tía, pues las familias se habían reunido para hacer tamales para la cena... En eso, en medio de una noche obscura llegó mi papá y nos trajo unos camioncitos de volteo de plástico como regalo, recuerdo la fiesta que les hicimos y como les dimos vida a esos juguetes al imitar su marcha con sonidos salidos de nuestra boca, el patio se inundó de ruuunnsss, trazamos carreteras apenas visibles por la luz de una antorcha, pues en aquel tiempo no contábamos con luz eléctrica, empujábamos los camioncitos por el suelo cargados de tierra y se fue el hambre, el sueño y todo, nuestro mundo eran los camioncitos, en realidad no sé porqué se me ha grabado esa noche y cómo algo tan sencillo podía brindar tanta alegría, creo que esa noche dormimos abrazados de nuestros camioncitos y al día siguiente siguió la fiesta para nuestros maravillosos juguetes.
Aún existen ese tipo de camioncitos y niños humildes a los cuales les brinda felicidad el poseer uno de ellos, ojalá y todos los niños del mundo tengan un juguete que les dé alegría el día de navidad…
¡Feliz Navidad para todos los niños y niñas del mundo!
José A. Guerrero. (14/12/12)
Última edición: