El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
El tiempo entierra nuestro pasado
y nos deja el sabor a tierra mojada,
nos presta a veces una pala
para excavar la memoria
y reposarla sobre un papel.
Así son mis palabras, desfiguradas,
y así es mi poesía, desenfocada,
porque no me acuerdo de a quién escribo
ni me acuerdo de a quién rezo,
porque el único icono en el que creo
merece mostrarse
dentro de catedrales e iglesias.
No es el de una cruz, sino el de un reloj con miedo,
sin números.
Decidí despedir a Dios
el día en el que olvidé su nombre.
y nos deja el sabor a tierra mojada,
nos presta a veces una pala
para excavar la memoria
y reposarla sobre un papel.
Así son mis palabras, desfiguradas,
y así es mi poesía, desenfocada,
porque no me acuerdo de a quién escribo
ni me acuerdo de a quién rezo,
porque el único icono en el que creo
merece mostrarse
dentro de catedrales e iglesias.
No es el de una cruz, sino el de un reloj con miedo,
sin números.
Decidí despedir a Dios
el día en el que olvidé su nombre.