El agua
cuando no esta prisionera
canta distinta,
no esta atada al silencio,
ni al espacio carcelario
de quien la atrapo.
Ella memoriza su circulo secreto
y obedece, una y otra vez,
componiendo su canción,
pendiente siempre
de la tierra que la guía,
del agua que la abrazará,
del sol que la levanta al cielo.
Pensamiento que me parte
entre mi sueño y mi miedo.
Déjame parecerme al agua,
libre y obediente de su destino,
no me encarceles en ti,
déjame a ratos
andar sin la brújula de los mandatos,
que los pies me guíen,
los ojos me orienten
hacia gustos afines.
Mi cuerpo sabe
de lo que nunca pensé
y muy quedo me empuja
como el destino al agua,
pero no confío del todo
en su experiencia lejana.
Quiero encerrar la razón
en una cajita bajo mi cama,
para sacarla a las mañanas
y a la tarde taparla
con una manta rosa
hasta que ella sola
obedezca a mi palabra,
y me sirva en ocasiones
dejándome después libre
enredada en avenates
y vestida de agua clara.
370
cuando no esta prisionera
canta distinta,
no esta atada al silencio,
ni al espacio carcelario
de quien la atrapo.
Ella memoriza su circulo secreto
y obedece, una y otra vez,
componiendo su canción,
pendiente siempre
de la tierra que la guía,
del agua que la abrazará,
del sol que la levanta al cielo.
Pensamiento que me parte
entre mi sueño y mi miedo.
Déjame parecerme al agua,
libre y obediente de su destino,
no me encarceles en ti,
déjame a ratos
andar sin la brújula de los mandatos,
que los pies me guíen,
los ojos me orienten
hacia gustos afines.
Mi cuerpo sabe
de lo que nunca pensé
y muy quedo me empuja
como el destino al agua,
pero no confío del todo
en su experiencia lejana.
Quiero encerrar la razón
en una cajita bajo mi cama,
para sacarla a las mañanas
y a la tarde taparla
con una manta rosa
hasta que ella sola
obedezca a mi palabra,
y me sirva en ocasiones
dejándome después libre
enredada en avenates
y vestida de agua clara.
370