café en chernobyl
Poeta recién llegado
El cariño sincero de una paja
Me alegran esas mañanas
donde no estás,
donde los jardines
empiezan a florecer a lupa
y las fábricas hacen
girar sus bujías.
Los niños entran a clases,
somnolientos,
y la escoba, el más noble
de los instrumentos,
solo mira.
Estoy tan tranquilo... (Ah)
que muto en papagayos,
mandarinas, vientos de colina,
un mes de abril.
Abro las ventanas.
Cierro el gas de cocina,
desnudo conozco mi tacto,
como un ciego que vuelve a la vida.
Me alegran esas mañanas
donde no estás,
donde los jardines
empiezan a florecer a lupa
y las fábricas hacen
girar sus bujías.
Los niños entran a clases,
somnolientos,
y la escoba, el más noble
de los instrumentos,
solo mira.
Estoy tan tranquilo... (Ah)
que muto en papagayos,
mandarinas, vientos de colina,
un mes de abril.
Abro las ventanas.
Cierro el gas de cocina,
desnudo conozco mi tacto,
como un ciego que vuelve a la vida.