El hombre del porsaco
Poeta recién llegado
Mi perro está muy asustado, ya le ha mordido el cartero,
era el último del barrio, los demás ya recibieron.
Cada vez que oye la moto se esconde tras las macetas,
el desgraciado le gruñe y le orina la caseta.
El barrio está ya que trina y lo que mas nos molesta
es no saber si el canalla tiene sus vacunas puestas.
Muchos días ni aparece, siempre pierde algún paquete,
pero no reclames nada porque dos hostias te mete.
Nos lee la correspondencia, que no le gusta la tacha;
lo que le falta a este pollo es una buena muchacha.
Ese genio y esa ira se le van en tres casquetes,
hará que buscarle novia y a ver si por fin la mete.
Se ha ofrecido la Tomasa, sin perro y sin estrenar,
dice que se pone a cien al verlo a dientes luchar.
Le ha cocinado una migas, lo espera en camisón rojo,
oímos llegar la moto y oímos los tres cerrojos.
Desde entonces no lo vemos pero sentimos sus gritos
y a una manada de gatos haciéndolo pedacitos.
Es lo que tiene Tomasa, sale mucho de viaje
por eso no tiene perro prefiere gatos salvajes.
era el último del barrio, los demás ya recibieron.
Cada vez que oye la moto se esconde tras las macetas,
el desgraciado le gruñe y le orina la caseta.
El barrio está ya que trina y lo que mas nos molesta
es no saber si el canalla tiene sus vacunas puestas.
Muchos días ni aparece, siempre pierde algún paquete,
pero no reclames nada porque dos hostias te mete.
Nos lee la correspondencia, que no le gusta la tacha;
lo que le falta a este pollo es una buena muchacha.
Ese genio y esa ira se le van en tres casquetes,
hará que buscarle novia y a ver si por fin la mete.
Se ha ofrecido la Tomasa, sin perro y sin estrenar,
dice que se pone a cien al verlo a dientes luchar.
Le ha cocinado una migas, lo espera en camisón rojo,
oímos llegar la moto y oímos los tres cerrojos.
Desde entonces no lo vemos pero sentimos sus gritos
y a una manada de gatos haciéndolo pedacitos.
Es lo que tiene Tomasa, sale mucho de viaje
por eso no tiene perro prefiere gatos salvajes.