Sorciere
Poeta recién llegado
El cazador de mujeres
¿Por qué el viento llora en un ardiente crepitar?
Se siente en su zozobra aquel triste maniobrar
que da un imperceptible anuncio de mortandad
la mujer aliriada pronto sucumbirá
Su diáfano rostro cobrizo perdió su brillo
un desdichado suceso que me ha de asustar
mas por aquella noble sólo siento piedad
me pone melancólico con ella acabar
Su cuerpo cuan esmeralda debe deslumbrar
¡Dios me perdone! Sólo la sé amar de verdad
Este horrible crimen de cumplirlo soy capaz
pero sé que si lo hago mi alma se quebrará
Dorados copos de luz protección le darán
para que yo, el inicuo, no despoje con mi hoz
infalible artefacto, marca del más allá
a mi amor providencial como una inmolación
La abandoné en el estero, dulce de altamar
de trajes marfileños, la luna la vistió
la acunó en su rudo seno hasta dormir en paz
y trueno mandó al que la quiso finiquitar
Persígueme, rayo de Zeus, no me encontrarás
porque de otra venusiana me apoderaré
Purpúrea toxina que está en mi arcano ser
sociégate de esta inestimable sed de amor
Truhán de las cacerías de bellos rosales
deja lo pútrido y asciende a tu majestad
En este lugar oro y plata se te dará
mas sufriendo las muertes que habrás de provocar
¿Por qué el viento llora en un ardiente crepitar?
Se siente en su zozobra aquel triste maniobrar
que da un imperceptible anuncio de mortandad
la mujer aliriada pronto sucumbirá
Su diáfano rostro cobrizo perdió su brillo
un desdichado suceso que me ha de asustar
mas por aquella noble sólo siento piedad
me pone melancólico con ella acabar
Su cuerpo cuan esmeralda debe deslumbrar
¡Dios me perdone! Sólo la sé amar de verdad
Este horrible crimen de cumplirlo soy capaz
pero sé que si lo hago mi alma se quebrará
Dorados copos de luz protección le darán
para que yo, el inicuo, no despoje con mi hoz
infalible artefacto, marca del más allá
a mi amor providencial como una inmolación
La abandoné en el estero, dulce de altamar
de trajes marfileños, la luna la vistió
la acunó en su rudo seno hasta dormir en paz
y trueno mandó al que la quiso finiquitar
Persígueme, rayo de Zeus, no me encontrarás
porque de otra venusiana me apoderaré
Purpúrea toxina que está en mi arcano ser
sociégate de esta inestimable sed de amor
Truhán de las cacerías de bellos rosales
deja lo pútrido y asciende a tu majestad
En este lugar oro y plata se te dará
mas sufriendo las muertes que habrás de provocar