Birbiloke
Poeta adicto al portal
Algo dice, para.
Desconocida voz en mi interior.
El sordo no oye,
olvidó su voz
cuando sonaba el tímpano
a campanas celestiales,
un ruido ensordecedor.
El mono se agarra al árbol,
donde fluye toda vida,
realidad de uno.
Salta de rama en rama,
con ligereza,
evadiendo dardos,
no seré tu comida, a tu cerebro,
si no tu corazón
que cuidas y amas.
Aquello en lo qué creer,
aún así, equivocado.
El animal más grande
me pintó en sus paredes,
a su gente alimenté,
de nuevas esperanzas y un futuro
y un desierto abrumador.
Mae Mae, viene a verme de vez en cuando
y no entiendo su lengua de gato,
pero sé lo que quiere,
una caricia y algo de comer
y después... ausente de peligro,
escucha con avidez
la sordera que tengo,
un mundo que no entiendo
y me cuesta creer.
Y mañana vuelve,
porqué sabe que yo existo
y aquí me tiene
con ganas de comerse
una almeja y un buey.
El siempre elige
le pongo lo mejor
y no me importa.
Mañana dicen,
qué el huracán Margarita,
copón bendito
ará sus estragos.
Espero qué
…....... esté bien protegido
bajo los coches aparcados,
mejor un camión,
porqué esta vez
viene con flechas afiladas
apuntando el corazón.
Algo devastador
a criatura viviente.
¡ Mamá, te acuerdas !
¿ Qué si me acuerdo ?
Cuantas vidas hijo.
Cuando eras una raíz
y crecías dentro de mí,
me arás llorar sauce
corriente en el río,
aclarando el agua,
llorando todas
esta barriga vacía
...mañanas,
sueños de inocentes..
Míralo ahí,
bajo el umbral de la discordia,
buscando un corazón que atravesar,
escuchando tras la pared
...del árbol.
No tiene nada mejor que hacer,
desearme en su plato preferido,
cazador de almas desiertas.
Los pájaros llueven meteoritos,
pulgadas de materia,
carbono y tierra
en un gran lago azul,
que se mueve por simpatía
como una ola
que arrasa las entrañas
y te da vida
aún muerto , siendo ceniza.
Desconocida voz en mi interior.
El sordo no oye,
olvidó su voz
cuando sonaba el tímpano
a campanas celestiales,
un ruido ensordecedor.
El mono se agarra al árbol,
donde fluye toda vida,
realidad de uno.
Salta de rama en rama,
con ligereza,
evadiendo dardos,
no seré tu comida, a tu cerebro,
si no tu corazón
que cuidas y amas.
Aquello en lo qué creer,
aún así, equivocado.
El animal más grande
me pintó en sus paredes,
a su gente alimenté,
de nuevas esperanzas y un futuro
y un desierto abrumador.
Mae Mae, viene a verme de vez en cuando
y no entiendo su lengua de gato,
pero sé lo que quiere,
una caricia y algo de comer
y después... ausente de peligro,
escucha con avidez
la sordera que tengo,
un mundo que no entiendo
y me cuesta creer.
Y mañana vuelve,
porqué sabe que yo existo
y aquí me tiene
con ganas de comerse
una almeja y un buey.
El siempre elige
le pongo lo mejor
y no me importa.
Mañana dicen,
qué el huracán Margarita,
copón bendito
ará sus estragos.
Espero qué
…....... esté bien protegido
bajo los coches aparcados,
mejor un camión,
porqué esta vez
viene con flechas afiladas
apuntando el corazón.
Algo devastador
a criatura viviente.
¡ Mamá, te acuerdas !
¿ Qué si me acuerdo ?
Cuantas vidas hijo.
Cuando eras una raíz
y crecías dentro de mí,
me arás llorar sauce
corriente en el río,
aclarando el agua,
llorando todas
esta barriga vacía
...mañanas,
sueños de inocentes..
Míralo ahí,
bajo el umbral de la discordia,
buscando un corazón que atravesar,
escuchando tras la pared
...del árbol.
No tiene nada mejor que hacer,
desearme en su plato preferido,
cazador de almas desiertas.
Los pájaros llueven meteoritos,
pulgadas de materia,
carbono y tierra
en un gran lago azul,
que se mueve por simpatía
como una ola
que arrasa las entrañas
y te da vida
aún muerto , siendo ceniza.