kanb
Poeta fiel al portal
Sorpresa
Te apareces sin esperarlo ante mi puerta
mis nervios se exaltan,
mis ganas expectantes tras la reja se vuelven carne
se vuelven hambre
Ante tu figura, se eriza cada centímetro,
me quema tu beso,
te recibo desesperada y sin prisa
solo tu presencia me excita,
tu roce humedece mi sexo y mi alma se vuelve fuego
te tengo aquí, eres deseo en mí que se agiganta,
que me supera, incomparable
Tu cuerpo demandante me invade,
tu promesa de placer me torna convenientemente fácil,
despojada me entrego completamente, intensamente
nada más existe,
no hay vergüenza, ni tapujos, ni prejuicios en tu compañía,
me vuelvo pasión desnuda,
y tu piel es blanco de toda mi locura,
eres, esta noche eterna y azul, mi amante
No hay esperanza ninguna de que vuelva a brillar en sol en la mañana
bendita la luna que te trajo,
¡Que no amanezca nunca!
Solo importan estas horas oscuras,
cuando me posees,
cuando soy tuya, toda sensaciones y momento
ahora y presente
cuando no pienso y se me nubla la mente,
cuando por fin, la razón y la lógica de mi se desentienden
nada más en tu boca,
entre tus brazos ardo,
plenitud de los instintos más primitivos,
me deleito en los instantes más salvajes,
disfruto con cada fibra los segundos
cuando eres el centro de mi cama,
eres, por un rato, el centro de mi mundo.
Te apareces sin esperarlo ante mi puerta
mis nervios se exaltan,
mis ganas expectantes tras la reja se vuelven carne
se vuelven hambre
Ante tu figura, se eriza cada centímetro,
me quema tu beso,
te recibo desesperada y sin prisa
solo tu presencia me excita,
tu roce humedece mi sexo y mi alma se vuelve fuego
te tengo aquí, eres deseo en mí que se agiganta,
que me supera, incomparable
Tu cuerpo demandante me invade,
tu promesa de placer me torna convenientemente fácil,
despojada me entrego completamente, intensamente
nada más existe,
no hay vergüenza, ni tapujos, ni prejuicios en tu compañía,
me vuelvo pasión desnuda,
y tu piel es blanco de toda mi locura,
eres, esta noche eterna y azul, mi amante
No hay esperanza ninguna de que vuelva a brillar en sol en la mañana
bendita la luna que te trajo,
¡Que no amanezca nunca!
Solo importan estas horas oscuras,
cuando me posees,
cuando soy tuya, toda sensaciones y momento
ahora y presente
cuando no pienso y se me nubla la mente,
cuando por fin, la razón y la lógica de mi se desentienden
nada más en tu boca,
entre tus brazos ardo,
plenitud de los instintos más primitivos,
me deleito en los instantes más salvajes,
disfruto con cada fibra los segundos
cuando eres el centro de mi cama,
eres, por un rato, el centro de mi mundo.