Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Sabes, amor, tu cabello suelto
silvestre
le pesa tanto a mi alma
que la hunde en tu vientre
desde un beso
Se agarra de tus cuerdas vocales
cuando me dices te quiero,
para salir.
Y vuelve a caer.
Es el animal más perezoso
del Centroamérica de tu ser,
apenas anda cinco veces más rápido
que el caracol de mi lengua
entre las violetas que crecen
a cada rato que muerdo suavemente tus labios
para luego desaparecer dejando perfumes
de sangre enamorada detrás de la piel.
Sabes, amor, tu cabello suelto
silvestre
le pesa tanto a mi alma
que la hunde en tu vientre
desde un beso.
Se agarra de tus cuerdas vocales
cuando me dices te quiero,
para salir.
Y vuelve a caer.
Es el animal más perezoso
del Centroamérica de tu ser,
apenas anda cinco veces más rápido
que el caracol de mi lengua
entre las violetas que crecen
a cada rato que muerdo suavemente tus labios,
para luego desaparecer dejando perfumes
de sangre enamorada detrás de la piel.
Sabes, amor, tu cabello suelto
silvestre
le pesa tanto a mi alma
que la hunde en tu vientre
desde un beso.
Se agarra de tus cuerdas vocales
cuando me dices te quiero,
para salir.
Y vuelve a caer.
Es el animal más perezoso
del Centroamérica de tu ser,
apenas anda cinco veces más rápido
que el caracol de mi lengua
entre las violetas que crecen
a cada rato que muerdo suavemente tus labios,
para luego desaparecer dejando perfumes
de sangre enamorada detrás de la piel.
Sabes, amor, tu cabello suelto
silvestre
le pesa tanto a mi alma
que la hunde en tu vientre
desde un beso.
Se agarra de tus cuerdas vocales
cuando me dices te quiero,
para salir.
Y vuelve a caer.
Es el animal más perezoso
del Centroamérica de tu ser,
apenas anda cinco veces más rápido
que el caracol de mi lengua
entre las violetas que crecen
a cada rato que muerdo suavemente tus labios,
para luego desaparecer dejando perfumes
de sangre enamorada detrás de la piel.
Sabes, amor, tu cabello suelto
silvestre
le pesa tanto a mi alma
que la hunde en tu vientre
desde un beso.
Se agarra de tus cuerdas vocales
cuando me dices te quiero,
para salir.
Y vuelve a caer.
Es el animal más perezoso
del Centroamérica de tu ser,
apenas anda cinco veces más rápido
que el caracol de mi lengua
entre las violetas que crecen
a cada rato que muerdo suavemente tus labios,
para luego desaparecer dejando perfumes
de sangre enamorada detrás de la piel.
::MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.
✦ Hazte MecenasSin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español