Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Iba caminando y encontré un charco
Entre el ripio removido por aquel tornado
Como nunca nada podía desviar mi prestissima verticalidad
Lo pisé sin mas remedio y el charco se hizo un mar.
Diminuto en su interior, invisible como el camaleón
Fui buceando sin faroles tropezando entre el desorden
Me hice pez en el silencio, me hice arena en el desierto
Y me encontré con mas, de aquello que quise olvidar
Vi un cardumen de deseos rotos
Como estrellas que se disuelven en la noche
Me hice amigo de un pez payaso y dormí entre medusas luminosas
Escape de un Negro tiburón y de un pulpo que asfixia como aquella depresión, que me dejo tirado en un ricon
Aquella vez en el pasado, algo que creí olvidado.
En aquel océano me salieron agallas
Y nunca encontré el hueco, el mismo por el que entré
Y aun ando buscando, no se bien que, pero buscando
Algo para entender este ascensor en contra mano
Y en el viaje encontré Brillantes peces hermosos
En corales me acosté a la hora de dormir
Había muchos barcos muertos albergabando las secuelas
De aquel incierto lugar en la superficie allá afuera
Era un lugar extraño, esta oscuro, sin embargo claro
Era cálido,
Era congelado
Era el peligro de la aventura
Alfombras plateadas volaban
Como si esto se tratara
De peces en cardumen
Que manada se apoyaban
Y mas de mil agujeros negros lleno de miedos y barracudas
De un pez globo dictaduras
Y un nido de cien pies
...
Y nunca encontré el hueco el mismo por el que entré.
Entre el ripio removido por aquel tornado
Como nunca nada podía desviar mi prestissima verticalidad
Lo pisé sin mas remedio y el charco se hizo un mar.
Diminuto en su interior, invisible como el camaleón
Fui buceando sin faroles tropezando entre el desorden
Me hice pez en el silencio, me hice arena en el desierto
Y me encontré con mas, de aquello que quise olvidar
Vi un cardumen de deseos rotos
Como estrellas que se disuelven en la noche
Me hice amigo de un pez payaso y dormí entre medusas luminosas
Escape de un Negro tiburón y de un pulpo que asfixia como aquella depresión, que me dejo tirado en un ricon
Aquella vez en el pasado, algo que creí olvidado.
En aquel océano me salieron agallas
Y nunca encontré el hueco, el mismo por el que entré
Y aun ando buscando, no se bien que, pero buscando
Algo para entender este ascensor en contra mano
Y en el viaje encontré Brillantes peces hermosos
En corales me acosté a la hora de dormir
Había muchos barcos muertos albergabando las secuelas
De aquel incierto lugar en la superficie allá afuera
Era un lugar extraño, esta oscuro, sin embargo claro
Era cálido,
Era congelado
Era el peligro de la aventura
Alfombras plateadas volaban
Como si esto se tratara
De peces en cardumen
Que manada se apoyaban
Y mas de mil agujeros negros lleno de miedos y barracudas
De un pez globo dictaduras
Y un nido de cien pies
...
Y nunca encontré el hueco el mismo por el que entré.
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