Cuando la suerte esta de cara
solo me resta alegrarme de la mañana
El encanto de la ansiedad
saber que el desorden
anda a sus anchas
Cautivo de mí
me niego a desprenderme
del miedo y del quiero
Aceptar la ausencia
de los sueños
y ser dueño de mi fuego
El ahora marca el sendero
señalando el porvenir
de lo incierto
Recuerdo ser camello previsor
para cruzar desiertos
y que lo fantastico del paisaje se divisa
más allá de las colinas herrantes
Envidio las alas de los pajaros
y los ángeles
por aparearse con el aire
Centrarme en el arte
y descentrarme de la petulante importancia de ser importante
Contorsionista para saciarme
del sol que alumbra
dando movimiento a mis ansias
Puas siento en la sien
pus que derrama la hiel
de lo que no pudo ser
Mal sonante aceptación
del dolor que emana
del absurdo momento
Luego la espera
a que se agote su fuente
y el deseo vuelva atravesar el cerro
Los querubines me entregarán
el billete para embarcarme
Dependerá de mí
que llegue a tiempo
La curiosidad ante el ahora
son como salvas
que despiertan el alma
Llamando al encuentro
sin una gabardina que protega
Entumecido reste
por el picotazo de un insecto
y tuerto en el entuerto
que se dio en el puerto
pero aún no estoy muerto
y me gusta el ungüento
Llueve torrencialmente
para que los torrentes
campen a su merced
abriendo cauces
para el despues
Pintoresco semblante
el aroma dejado
despues del desaire
Acuciante imagen
de milongas de misofobias
que encantó al compadre
Una a una las gotas
hacen charco
y las dunas saltan
perdiendo la compostura
y las ranas su cordura
La miel dulce y pegagosa
me recuerda a tu piel
como el desayuno
tu alimentas mi bien
Me engancho a la cadena de acontecimientos
desprendiendo mi savia
hasta el atardecer
Ay en la noche
como me gusta volerte a oler
30/01/2020
©Dikia
solo me resta alegrarme de la mañana
El encanto de la ansiedad
saber que el desorden
anda a sus anchas
Cautivo de mí
me niego a desprenderme
del miedo y del quiero
Aceptar la ausencia
de los sueños
y ser dueño de mi fuego
El ahora marca el sendero
señalando el porvenir
de lo incierto
Recuerdo ser camello previsor
para cruzar desiertos
y que lo fantastico del paisaje se divisa
más allá de las colinas herrantes
Envidio las alas de los pajaros
y los ángeles
por aparearse con el aire
Centrarme en el arte
y descentrarme de la petulante importancia de ser importante
Contorsionista para saciarme
del sol que alumbra
dando movimiento a mis ansias
Puas siento en la sien
pus que derrama la hiel
de lo que no pudo ser
Mal sonante aceptación
del dolor que emana
del absurdo momento
Luego la espera
a que se agote su fuente
y el deseo vuelva atravesar el cerro
Los querubines me entregarán
el billete para embarcarme
Dependerá de mí
que llegue a tiempo
La curiosidad ante el ahora
son como salvas
que despiertan el alma
Llamando al encuentro
sin una gabardina que protega
Entumecido reste
por el picotazo de un insecto
y tuerto en el entuerto
que se dio en el puerto
pero aún no estoy muerto
y me gusta el ungüento
Llueve torrencialmente
para que los torrentes
campen a su merced
abriendo cauces
para el despues
Pintoresco semblante
el aroma dejado
despues del desaire
Acuciante imagen
de milongas de misofobias
que encantó al compadre
Una a una las gotas
hacen charco
y las dunas saltan
perdiendo la compostura
y las ranas su cordura
La miel dulce y pegagosa
me recuerda a tu piel
como el desayuno
tu alimentas mi bien
Me engancho a la cadena de acontecimientos
desprendiendo mi savia
hasta el atardecer
Ay en la noche
como me gusta volerte a oler
30/01/2020
©Dikia
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