sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El cielo de los besos
que se acuestan en los versos
que se adentran en los tiempos,
que se expanden en el verso
en el tiempo del silencio
que se unen a los brazos
en los versos de los te amos
que se encuentran en la llama del latir
de una pupila que abre a los ojos
en el sentimiento,
que se adentran en las ramas de una voz,
que se centran en la imagen
y en el fuego de su boca
se asoman a los versos
los cielos
están metidos en el universo,
en cada tentáculo
que sale del arco iris en
la belleza de un te amo,
en cada lado de los ojos
que se acogen a sus frases,
en el pensamiento
de cada lado
de la huella
que se incendia entre los viajes
de las palabras de sus sueños,
de dentro de los paisajes
que se centran en las superficies
tan poéticas como
se desarrollan en la memoria
de cada latir vivo
entre sus imágenes
de donde salen besos
que se centran
en las olas de los besos
de donde salen latidos
que confunden sus aromas
hasta hechizarse en sus reflejos
de poesías y estribillos
en la imagen de su mente,
entre brisas y esperanzas
que sacuden sus versares
en la fuente hay una palabra
que se centra entre sus aguas
que acuden a los deseos
de sus adentrados caminares
que se eligen en sus labios
cuya fe ya se ha iniciado
en la orilla de sus mentes
cuyo lado se ha fijado
en un escalón
que conduce a su pasado.