AMANT
Poeta adicto al portal
Admira el manto celestial
mi glotona mirada,
que ingiere algodones de azúcar
y el betún de un pastel
cuyas velas ha apagado el viento.
Quiero acariciar
con estas ilusas manos,
la sábana celeste
que cubre mi sueño existencial,
mientras espero un despertar
en la eternidad.
Las nubes, coléricos soldados,
forman ejércitos,
y lidian a muerte,
sangrando crepúsculos;
o quizá son amantes
que se abrazan, se besan, lloran,
o se funden en uno solo,
cargando en sus pechos
el elixir transparente
y cíclico del amor.
A veces, las nubes,
parecen ángeles
de níveas alas
y otras, demonios
de voces amenazantes.
A veces juegan a las escondidillas
y el sol divertido las busca
y otras, son damas
que de luto visten
y lloran por su eterno amor: el sol.
mi glotona mirada,
que ingiere algodones de azúcar
y el betún de un pastel
cuyas velas ha apagado el viento.
Quiero acariciar
con estas ilusas manos,
la sábana celeste
que cubre mi sueño existencial,
mientras espero un despertar
en la eternidad.
Las nubes, coléricos soldados,
forman ejércitos,
y lidian a muerte,
sangrando crepúsculos;
o quizá son amantes
que se abrazan, se besan, lloran,
o se funden en uno solo,
cargando en sus pechos
el elixir transparente
y cíclico del amor.
A veces, las nubes,
parecen ángeles
de níveas alas
y otras, demonios
de voces amenazantes.
A veces juegan a las escondidillas
y el sol divertido las busca
y otras, son damas
que de luto visten
y lloran por su eterno amor: el sol.