Dalyta.
Poeta recién llegado
Al final del mar
mas allá del horizonte
se eleva un gigante
de marrones y azul brillante.
Su espejo es el agua
cuando solo hay calma
y en las noches de tormenta
de dorados se fragmenta.
su belleza es sorprendente
el sol lo hace resplandeciente.
La luna lo enternece
con luceros que enaltecen.
Sus nubes de algodon
al compas del viento danzan
y el canto de las aves
hasta el cielo alcanza.