Fredmore
Romano Manfre More
Cuando se cierren estos ojos eternamente
cuando esto suceda ineluctablemente,
entonces el cielo será mi mayor nostalgia
y agradeceré a Dios su encanto y su magia.
Luminosos cuerpos desde la bóveda celestial asomados
son de mi avanzado viaje los compañeros acostumbrados,
de mis soliloquios los personajes presentes,
de mis secretos los fieles confidentes.
De la vida en la tierra el sol ardiente,
de la luz y del calor celestial fuente.
La luna y las estrellas anhelo de inmensidad,
mi consuelo en la depre y en la soledad.
Las nubes, sus formas, sus variedades,
sus figuras, son paisajes espectaculares.
son sábanas, copas, hongos, coliflores,
son del día los ocasos y los albores.
Densas, difuminadas, deshilachadas,
delgadas, espesas, elevadas, espigadas.
son los cúmulos, los cirros elevados,
con los estratos solos o combinados.
A veces en el paraíso imagino yo estar
y a cada nube su nombre asignar.
No sé si el cielo es un lugar natural
o un estado del alma inmortal.
El cielo admiro y observo con asiduidad,
expresión de la belleza la infinidad,
siempre será mi mejor vivencia,
de Dios creador la huella y la presencia.
cuando esto suceda ineluctablemente,
entonces el cielo será mi mayor nostalgia
y agradeceré a Dios su encanto y su magia.
Luminosos cuerpos desde la bóveda celestial asomados
son de mi avanzado viaje los compañeros acostumbrados,
de mis soliloquios los personajes presentes,
de mis secretos los fieles confidentes.
De la vida en la tierra el sol ardiente,
de la luz y del calor celestial fuente.
La luna y las estrellas anhelo de inmensidad,
mi consuelo en la depre y en la soledad.
Las nubes, sus formas, sus variedades,
sus figuras, son paisajes espectaculares.
son sábanas, copas, hongos, coliflores,
son del día los ocasos y los albores.
Densas, difuminadas, deshilachadas,
delgadas, espesas, elevadas, espigadas.
son los cúmulos, los cirros elevados,
con los estratos solos o combinados.
A veces en el paraíso imagino yo estar
y a cada nube su nombre asignar.
No sé si el cielo es un lugar natural
o un estado del alma inmortal.
El cielo admiro y observo con asiduidad,
expresión de la belleza la infinidad,
siempre será mi mejor vivencia,
de Dios creador la huella y la presencia.