Luis Alejandro
Poeta recién llegado
Llevo muchos días aquí, sentado entre el firmamento y la tierra
pero aun no comprendo como tanta belleza he logrado encontrar,
ver que las flores se esconden al sentir tus pies desnudos sobre la hierba
y danza el sol creando un rayo de luz perfecto para ti.
Muchos arboles levantan su rostro al verte pasar,
susurrando entre sus hojas, verdes versos de ternura etérea
escritos en rocas ígneas, puras entre diamantes y sueños
bañados en traviesos riachuelos, traviesos entre las montañas.
El viento se cuela entre tu cabello y sonríe en su alegría;
que puede y no tocarte, que puede estar y no estar
cuando duermes en aquella pradera al atardecer
donde toda la naturaleza hace gala para ti, solo para ti.
Pero tú no te das cuenta de todo esto,
tu solo vives, caminas, respiras y en ocasiones me ves
entre el rocío de la mañana, el calor del mediodía
también en la noche cuando una estrella brilla mas que las demás.
Porque yo estoy aquí, solo para mirar tus ojos;
celestes como el agua, como el mar, como mis alas.
Y no importa el tiempo, no importara nada mientras existas
seguiré desde cuando despiertas hasta que mueras.
¿Que mas puede hacer un ángel en sus tiempos libres?
Estoy seguro que hoy por mi, el cielo puede esperar...
pero aun no comprendo como tanta belleza he logrado encontrar,
ver que las flores se esconden al sentir tus pies desnudos sobre la hierba
y danza el sol creando un rayo de luz perfecto para ti.
Muchos arboles levantan su rostro al verte pasar,
susurrando entre sus hojas, verdes versos de ternura etérea
escritos en rocas ígneas, puras entre diamantes y sueños
bañados en traviesos riachuelos, traviesos entre las montañas.
El viento se cuela entre tu cabello y sonríe en su alegría;
que puede y no tocarte, que puede estar y no estar
cuando duermes en aquella pradera al atardecer
donde toda la naturaleza hace gala para ti, solo para ti.
Pero tú no te das cuenta de todo esto,
tu solo vives, caminas, respiras y en ocasiones me ves
entre el rocío de la mañana, el calor del mediodía
también en la noche cuando una estrella brilla mas que las demás.
Porque yo estoy aquí, solo para mirar tus ojos;
celestes como el agua, como el mar, como mis alas.
Y no importa el tiempo, no importara nada mientras existas
seguiré desde cuando despiertas hasta que mueras.
¿Que mas puede hacer un ángel en sus tiempos libres?
Estoy seguro que hoy por mi, el cielo puede esperar...