PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Y si nada fuera real, si esto que vivimos fuera un sueño. A veces pienso en mis momentos de soledad, la manera en que todas las cosas llegan a nuestra vida.
Me imagino al destino jugando a la baraja, sacando y poniendo cartas, encimando unas, separando a otras, con una sonrisa en los labios, con destellos de cierta maldad en sus ojos, nos tiene en sus manos y nosotros, partes de una baraja, pasamos de un mazo a otro, de una emoción a otra, sin ton ni son, dejando en cada cambio y encuentro un pedazo de nuestros corazones.
El destino por ahora ha decidido experimentar una nueva tirada. Tú y yo. Estos momentos estas aquí conmigo, compartiendo tus penas y sinsabores, tus ilusiones más profundas, tus deseos incontrolables, cual agua de una cascada que yo atrapo como cántaro hambriento. Nos hemos convertido en una sota de bastos y un caballo de oros. Amor y pasión.
Felices en nuestro andar, sedientos de aventuras, de romance, de experiencias nuevas, soñando despiertos, construyendo en tierra, castillos fuertes que nos protejan de los intempestivos cambios.
El nos favorece y nos coloca juntos a su diestra, nos sonríe. Ilumina como el sol nuestra existencia, nos observa y se deleita con la frescura de nuestros corazones. En su mano izquierda, el cinco de espadas, ese que significa separación y cambios, ese que aterrador se mece entre sus dedos, que arroja de arriba abajo.
El destino cual tahúr, vuelve su vista hacia nuestra luz. Nosotros en conjunto y armonía, tu conmigo y yo contigo, tomados mas que nunca de la mano, ignorando los designios y viviendo nuestra hermosa realidad, hacemos un viaje por la vida, llenos de esperanza e ilusiones. Pero muy en el fondo lo sabemos, todo puede suceder y cerrando los ojos deseamos no se aparezca un cinco de espadas, que nos rompa la ilusión y nuestro proceder.©
Me imagino al destino jugando a la baraja, sacando y poniendo cartas, encimando unas, separando a otras, con una sonrisa en los labios, con destellos de cierta maldad en sus ojos, nos tiene en sus manos y nosotros, partes de una baraja, pasamos de un mazo a otro, de una emoción a otra, sin ton ni son, dejando en cada cambio y encuentro un pedazo de nuestros corazones.
El destino por ahora ha decidido experimentar una nueva tirada. Tú y yo. Estos momentos estas aquí conmigo, compartiendo tus penas y sinsabores, tus ilusiones más profundas, tus deseos incontrolables, cual agua de una cascada que yo atrapo como cántaro hambriento. Nos hemos convertido en una sota de bastos y un caballo de oros. Amor y pasión.
Felices en nuestro andar, sedientos de aventuras, de romance, de experiencias nuevas, soñando despiertos, construyendo en tierra, castillos fuertes que nos protejan de los intempestivos cambios.
El nos favorece y nos coloca juntos a su diestra, nos sonríe. Ilumina como el sol nuestra existencia, nos observa y se deleita con la frescura de nuestros corazones. En su mano izquierda, el cinco de espadas, ese que significa separación y cambios, ese que aterrador se mece entre sus dedos, que arroja de arriba abajo.
El destino cual tahúr, vuelve su vista hacia nuestra luz. Nosotros en conjunto y armonía, tu conmigo y yo contigo, tomados mas que nunca de la mano, ignorando los designios y viviendo nuestra hermosa realidad, hacemos un viaje por la vida, llenos de esperanza e ilusiones. Pero muy en el fondo lo sabemos, todo puede suceder y cerrando los ojos deseamos no se aparezca un cinco de espadas, que nos rompa la ilusión y nuestro proceder.©
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