Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El coco
No saben que tiene
una lengua blanca,
porque se la esconde
y al hablar la arranca.
Ni saben tampoco
del cuchillo fino,
que lo saca poco
y con mucho tino.
No saben su nombre
y le dicen loco,
a quien siendo un hombre
le llamaron coco.
Y unas viejas brujas
y un cura de antaño,
junto a las marujas
un conjuro engaño,
es la comidilla,
de los que en Sevilla
son gitano apaño.
Juega a la baraja
un juego muy cuco
de rifar la caja
y ganar con truco.
Del somonte viene
esa maravilla,
que en el día duerme
y por la noche espía,
cómo de horizonte
es su lejanía.
No saben que tiene
una lengua blanca,
porque se la esconde
y al hablar la arranca.
Ni saben tampoco
del cuchillo fino,
que lo saca poco
y con mucho tino.
No saben su nombre
y le dicen loco,
a quien siendo un hombre
le llamaron coco.
Y unas viejas brujas
y un cura de antaño,
junto a las marujas
un conjuro engaño,
es la comidilla,
de los que en Sevilla
son gitano apaño.
Juega a la baraja
un juego muy cuco
de rifar la caja
y ganar con truco.
Del somonte viene
esa maravilla,
que en el día duerme
y por la noche espía,
cómo de horizonte
es su lejanía.