Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Cocotero
Como derviche danzante
ceñido de cicatrices
deja caer la cintura,
hace su última danza
arrodillado en la playa.
La marchitez amarilla
le quitó los cocos verdes
y su racimo de flores,
al tronco todo desnudo
le quedan pocas raíces,
ya no bate los penachos
que eran como sus alas.
En los costados del mar
con un gemido lejano
la noche se prolonga triste,
esconde toda su pena,
extraña las aguas, las aguas
dulces del cocotero danzante
que expira sobre la arena.
Como derviche danzante
ceñido de cicatrices
deja caer la cintura,
hace su última danza
arrodillado en la playa.
La marchitez amarilla
le quitó los cocos verdes
y su racimo de flores,
al tronco todo desnudo
le quedan pocas raíces,
ya no bate los penachos
que eran como sus alas.
En los costados del mar
con un gemido lejano
la noche se prolonga triste,
esconde toda su pena,
extraña las aguas, las aguas
dulces del cocotero danzante
que expira sobre la arena.
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