Mary Mura
Poeta veterano en el portal
El compañero de Margarita
El compañero de banco
gustaba de Margarita,
todo el día se pasaba
deshojando la florcita.
Un pétalo, Si me quiere
otro decía que no
el corazón de Palmiro
se encogía por su amor.
Era tan bella esa niña
a los ojos de Palmiro
que si ella no le creía
otro amor no encontraría.
Tenia pelo enrulado
igual que la virulana
le faltaban los dientes
en su cara redondeada.
Pequitas tenía su cara
que el contaba cada día
Palmiro soñaba siempre
que esas pecas besaría.
Mary Mura
El compañero de banco
gustaba de Margarita,
todo el día se pasaba
deshojando la florcita.
Un pétalo, Si me quiere
otro decía que no
el corazón de Palmiro
se encogía por su amor.
Era tan bella esa niña
a los ojos de Palmiro
que si ella no le creía
otro amor no encontraría.
Tenia pelo enrulado
igual que la virulana
le faltaban los dientes
en su cara redondeada.
Pequitas tenía su cara
que el contaba cada día
Palmiro soñaba siempre
que esas pecas besaría.
Mary Mura