El conocimiento
El entender cubre el paisaje frío
con vaho de ignorancia cristalina;
la impuesta obediencia desatina
y oscurece en lo claro el albedrío.
En ese ambiente surge el desafío
por encontrar la verdad que ilumina,
hallar la luz que nuestra alma fascina;
alejar de la mente el desvarío.
El hombre que nació para ser grande
no adopta pensamiento que es ajeno,
reflexiona el saber en lo profundo.
Se reinventa así mismo, pone freno
a la razón antes que esta le mande
hacia la incertidumbre en un segundo.