fabiolaselene
Poeta que considera el portal su segunda casa
El conquistador
Chinchin tenía fama de ser un hombre muy conquistador.
Un día, su esposa, que era muy celosa, se disfrazo con una peluca, vestido ceñido corto, escote hasta el ombligo y pintada como una buscona, le siguió a su trabajo y vio lo simpático que era con todas sus compañeras a todas les gustaba, pero el cualquier roce lo rechazaba.
En la hora del desayuno me senté al lado de el, insinuándome le sonreí y Chinchin educadamente se levanto y se acerco por lo que yo amablemente le indique que se sentara conmigo.
Comenzamos a charlar y yo le preguntaba por su esposa, si le apetecería echar una canita al aire, a lo que el sonriéndome me dijo, que estaba casado con alguien muy especial a la que amaba.
Ella asombrada le dijo que tenia ella que el resto no tuviera.
Chinchin orgulloso le contesto;
Ella me conoció y ayudo cuando perdí el trabajo, sin un duro, sucio, mal oliente, me dio cobijo y comida
Me dejo dinero para poner una pequeña tienda, que poco a poco fui ampliando y ahora es numero uno en ventas.
Ella me enseño a escuchar, a valorar las cosas, los detalles de cada dia y lo más importante a respetar y amar al que de verdad te quiere sin ningún interés.
Por eso no la puedo engañar, la amo y la seré fiel hasta la muerte.
Ella avergonzada salio del local, se fue a su casa y dio gracias a Dios por ponerlo en su camino, un día de Navidad.
Techuaym (mío)
Chinchin tenía fama de ser un hombre muy conquistador.
Un día, su esposa, que era muy celosa, se disfrazo con una peluca, vestido ceñido corto, escote hasta el ombligo y pintada como una buscona, le siguió a su trabajo y vio lo simpático que era con todas sus compañeras a todas les gustaba, pero el cualquier roce lo rechazaba.
En la hora del desayuno me senté al lado de el, insinuándome le sonreí y Chinchin educadamente se levanto y se acerco por lo que yo amablemente le indique que se sentara conmigo.
Comenzamos a charlar y yo le preguntaba por su esposa, si le apetecería echar una canita al aire, a lo que el sonriéndome me dijo, que estaba casado con alguien muy especial a la que amaba.
Ella asombrada le dijo que tenia ella que el resto no tuviera.
Chinchin orgulloso le contesto;
Ella me conoció y ayudo cuando perdí el trabajo, sin un duro, sucio, mal oliente, me dio cobijo y comida
Me dejo dinero para poner una pequeña tienda, que poco a poco fui ampliando y ahora es numero uno en ventas.
Ella me enseño a escuchar, a valorar las cosas, los detalles de cada dia y lo más importante a respetar y amar al que de verdad te quiere sin ningún interés.
Por eso no la puedo engañar, la amo y la seré fiel hasta la muerte.
Ella avergonzada salio del local, se fue a su casa y dio gracias a Dios por ponerlo en su camino, un día de Navidad.
Techuaym (mío)