Phoenix62
Poeta recién llegado
EL CORAZÓN DEL ÁNGEL 18/02/2015
(Los ecos de mi voz)
No es la orilla de sus ojos lo que temo
ni el iris que se enmarca en su pupila
es la lágrima que atraviesa su mejilla
que dibuja en su rostro una amapola.
Las ninfas que peinan olas de su pelo
que juegan con su musa enardecidas
amables van sanándome esta herida
que el cielo de sus ojos me provoca.
No es el rojo de sus labios mi desvelo
ni es el beso enamorado que suspira
es el roce de su piel que me domina
causando que mi verso suene a ella.
La amante que curo mi desconsuelo
sus ojos que curiosos a mi me miran
sus manos que suaves se me estiran
haciendo de mis noches mil auroras.
Tomás
D/R
(Los ecos de mi voz)
No es la orilla de sus ojos lo que temo
ni el iris que se enmarca en su pupila
es la lágrima que atraviesa su mejilla
que dibuja en su rostro una amapola.
Las ninfas que peinan olas de su pelo
que juegan con su musa enardecidas
amables van sanándome esta herida
que el cielo de sus ojos me provoca.
No es el rojo de sus labios mi desvelo
ni es el beso enamorado que suspira
es el roce de su piel que me domina
causando que mi verso suene a ella.
La amante que curo mi desconsuelo
sus ojos que curiosos a mi me miran
sus manos que suaves se me estiran
haciendo de mis noches mil auroras.
Tomás
D/R