Lírico.
Exp..
El correo
De todas las maneras
en que podrías
haberme sorprendido
derrumbando lo nuestro
con cualquiera,
hubo de ser,
precisamente,
aquella absurda charla
por Skype. Esa voz
de mujer disipó
tus dudas al respecto.
Sin embargo, tú y yo
hacía tiempo
que habíamos mandado
el amor que tuvimos
a la bandeja de correo
no deseado. Anduve
tal vez, hacia el final,
tratando, sin lograrlo,
de rescatar la fecha
y el asunto. Mas todo
fue en vano. Otros mensajes
de otros destinatarios
ya habían colapsado
tus ganas de aceptar
correspondencia. Alguna
vez nos arrepentimos
por no habernos cuidado
de hacer aquella copia
de seguridad, para
no olvidar que el amor
es algo más que mero cibersexo.
De todas las maneras
en que podrías
haberme sorprendido
derrumbando lo nuestro
con cualquiera,
hubo de ser,
precisamente,
aquella absurda charla
por Skype. Esa voz
de mujer disipó
tus dudas al respecto.
Sin embargo, tú y yo
hacía tiempo
que habíamos mandado
el amor que tuvimos
a la bandeja de correo
no deseado. Anduve
tal vez, hacia el final,
tratando, sin lograrlo,
de rescatar la fecha
y el asunto. Mas todo
fue en vano. Otros mensajes
de otros destinatarios
ya habían colapsado
tus ganas de aceptar
correspondencia. Alguna
vez nos arrepentimos
por no habernos cuidado
de hacer aquella copia
de seguridad, para
no olvidar que el amor
es algo más que mero cibersexo.
Última edición: