xxchorizo_
Poeta recién llegado
I
Abnegado, al abismo sumiéndose
Absorto en el velo del desengaño,
Ahogado en dolor y sed;
De aquel idilio el cortesano.
II
En su piel costras ya formándose,
Es abrazante la ceniza,
Encima de aquel va cayéndose
Por dimanante y suelta brisa.
III
Cual murmulla,–aquella, ya no es tuya–
Susurra la brisa–. En tu ignorancia
No pudiste tu saciar la rosa ansia
Ahora es libidinosa petunia–.
IV
Iluso ahora imaginase
Ígnea y de solo el la rosa,
Ilude verdad que ignorase:
Su flor va libre y lujuriosa.
V
Óbice cual le sorprendiese;
Omine de la susodicha;
Oblicuo y distante a lo que quisiese
El cortesano, la petunia o dicha.
VI
Una decisión que tomar tuviese
Cause de quien quiere ver como rosa
En otoño no será tan hermosa
Y en la primavera un fruto ella diese.
VII
¡Oh Petunia! Deplorada y sentida,
Aciagada, arrepentida,
De aquel carnal y pernicioso viaje,
No atrapaste a tu dicha en la ida,
Buscas tornar a ser la rosa erguida
Del cortesano, por ti maje;
VIII
Desperdigado, del recuerdo en huida,
En huida de ti: falaz y encendida;
Petunia florida libre y fugaz.
Van todos dicientes de tu paraje
Y tu marchita anhelando el desgaje
Del estorbo hijo cual pronto tendrás.
Abnegado, al abismo sumiéndose
Absorto en el velo del desengaño,
Ahogado en dolor y sed;
De aquel idilio el cortesano.
II
En su piel costras ya formándose,
Es abrazante la ceniza,
Encima de aquel va cayéndose
Por dimanante y suelta brisa.
III
Cual murmulla,–aquella, ya no es tuya–
Susurra la brisa–. En tu ignorancia
No pudiste tu saciar la rosa ansia
Ahora es libidinosa petunia–.
IV
Iluso ahora imaginase
Ígnea y de solo el la rosa,
Ilude verdad que ignorase:
Su flor va libre y lujuriosa.
V
Óbice cual le sorprendiese;
Omine de la susodicha;
Oblicuo y distante a lo que quisiese
El cortesano, la petunia o dicha.
VI
Una decisión que tomar tuviese
Cause de quien quiere ver como rosa
En otoño no será tan hermosa
Y en la primavera un fruto ella diese.
VII
¡Oh Petunia! Deplorada y sentida,
Aciagada, arrepentida,
De aquel carnal y pernicioso viaje,
No atrapaste a tu dicha en la ida,
Buscas tornar a ser la rosa erguida
Del cortesano, por ti maje;
VIII
Desperdigado, del recuerdo en huida,
En huida de ti: falaz y encendida;
Petunia florida libre y fugaz.
Van todos dicientes de tu paraje
Y tu marchita anhelando el desgaje
Del estorbo hijo cual pronto tendrás.
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