Homar Letargo
Poeta recién llegado
Nadie me ha susurrado al odio en estos últimos días
Puse una mirada en tu nombre con un destello
Amarillento de una luz carcomida por la tarde.
Color caoba carmesí.
Bosque rojizo.
Un sol que se hunde en el destino mío y muy tulló a la vez
Deje pasar la hora del amanecer
Para despertar a las afueras donde duermes
Y no has vuelto a despertar.
Puse una mirada en ti.
Escribí nuestro capitulo
En el crepúsculo del amor
Donde el amor siempre esta desempolvado de noche.
II
Las luciérnagas se divierten haciendo orgías
Con las Mantis religiosas
Y yo espero beber de la aurora
El primer beso que nos dimos
Cuando no teníamos nombres
Donde cabíamos en una caja diminuta
Donde la música era el vuelo de las golondrinas.
Sentíamos como nuestros ojos golpeaban
A los astros que duermen de día
Y se emborrachan de noche.
Ahora el crepúsculo duerme en ti
Las viejas historias son cenizas de viento
Este es el arte de pintar sombras
Los cuadros parecen estar vacíos,
Las fotografías pálidas.
Cualquier hambre no mata.
III
Las lánguidas mariposas visitan tu ventana
Como ángeles enfermos con un dialecto taciturno
Mientras Van Gog pinto los girasoles
Para revestir la soledad
Yo intento escribir el manifiesto
Contra la felicidad y el calor
Ha llegado la hora de salir
Para ponerte el vestido de novia que no compre
Y dialogar todos nuestros lamentos a lado de la luna
En el cual haremos una obra de teatro con poesía
Donde podemos pasarnos horas interminables
Para el tiempo, para ilustrar paisajes
Mirando al amor entrando una vez más
Por nuestros ojos.
Pero aún sigo aquí desplomado en una silla
Revolcándome en el recuerdo y en el olvido
Masticándole al dolor todas sus parte
Llevando sobre los hombros
Las largas noches interminables…
Puse una mirada en tu nombre con un destello
Amarillento de una luz carcomida por la tarde.
Color caoba carmesí.
Bosque rojizo.
Un sol que se hunde en el destino mío y muy tulló a la vez
Deje pasar la hora del amanecer
Para despertar a las afueras donde duermes
Y no has vuelto a despertar.
Puse una mirada en ti.
Escribí nuestro capitulo
En el crepúsculo del amor
Donde el amor siempre esta desempolvado de noche.
II
Las luciérnagas se divierten haciendo orgías
Con las Mantis religiosas
Y yo espero beber de la aurora
El primer beso que nos dimos
Cuando no teníamos nombres
Donde cabíamos en una caja diminuta
Donde la música era el vuelo de las golondrinas.
Sentíamos como nuestros ojos golpeaban
A los astros que duermen de día
Y se emborrachan de noche.
Ahora el crepúsculo duerme en ti
Las viejas historias son cenizas de viento
Este es el arte de pintar sombras
Los cuadros parecen estar vacíos,
Las fotografías pálidas.
Cualquier hambre no mata.
III
Las lánguidas mariposas visitan tu ventana
Como ángeles enfermos con un dialecto taciturno
Mientras Van Gog pinto los girasoles
Para revestir la soledad
Yo intento escribir el manifiesto
Contra la felicidad y el calor
Ha llegado la hora de salir
Para ponerte el vestido de novia que no compre
Y dialogar todos nuestros lamentos a lado de la luna
En el cual haremos una obra de teatro con poesía
Donde podemos pasarnos horas interminables
Para el tiempo, para ilustrar paisajes
Mirando al amor entrando una vez más
Por nuestros ojos.
Pero aún sigo aquí desplomado en una silla
Revolcándome en el recuerdo y en el olvido
Masticándole al dolor todas sus parte
Llevando sobre los hombros
Las largas noches interminables…
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