Évano
Libre, sin dioses.
Veo palomas picotear
el pan que les da
un viejo de mi barrio.
Hoy faltan media docena
y un par de ellas cojean.
En la olla de Eduardo
descansan en paz,
cocidas, la media docena.
Echará a las máquinas
tragaperras la pensión.
Dos días, como mucho.
¡Eduardo, Eduardo Tragaperras!
Más tarde, más ancianos
repitiendo noticias de tele,
como un examen, pero sin profe.
¡Y Eduardo cociendo palomas!
¿Quién es el profe?, me pregunto.
el pan que les da
un viejo de mi barrio.
Hoy faltan media docena
y un par de ellas cojean.
En la olla de Eduardo
descansan en paz,
cocidas, la media docena.
Echará a las máquinas
tragaperras la pensión.
Dos días, como mucho.
¡Eduardo, Eduardo Tragaperras!
Más tarde, más ancianos
repitiendo noticias de tele,
como un examen, pero sin profe.
¡Y Eduardo cociendo palomas!
¿Quién es el profe?, me pregunto.