sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El deja vu que nos persigue a los amantes de los sueños,
que nos lleva hacia el alma de sacar las espadas
y luchar con nuestra sangre más allá de nuestras vidas,
nos agarramos el corazón y petrificamos el alma
y ahí en la lucha conseguimos nuestros sueños en medio de un deja vu
como si ya lo hubiéramos vivido.
Como si la reencarnación nos habitara en la luz de los tiempos
y nos invocara en la manos
y hablamos con seres de otras galaxias y nos invocan en medio de nuestras lenguas, ellos conocen el universo
mejor que nosotros y nos habitan en nuestras mentes
y nos llevan a conocer el metabolismo del universo
y allí está el futuro,
y nos quedamos alucinados y entregados, el fiel ojo que todo lo descubre
y allí está el alma de los inocentes
y nos habita la libertad
y nos invocamos y nos llevamos al tiempo
y después queda la sorpresa
y nos preguntamos quienes somos
que hacemos
hay vida más allá de nuestros cuerpos
la muerte es el mayor deja vu que existe
porque nacemos y morimos en el mismo sitio
el deja vu nos ha dejado el aliento de la fascinación
los pensamientos se repiten en etapas que nos hacen ver a todo lo que Dios creó
los seres de otros planetas también tienen Deja vu y se conectan en el espacio tiempo
y nos encienden la luz del túnel
y ahí está el mayor misterio
los mundos se transforman
y no se respira aire
sino almas
y se enganchan a nuestra consciencia
y abre a los sueños
y ahí nuestros seres queridos nos hablan
y ahí el mundo se frena
y nuestra mente es inquieta
y Dios obra los dones
y los buenos se hace héroes
los malos se caen de los puentes al infierno
y los vivos estamos muertos porque la vida es un sueño y solo los elegidos pueden llevar su talento al éxtasis donde el mundo se hace alma
donde las estrellas iluminan sus recuerdos
y el cielo se hace grande
los besos se conquistan a bellas princesas
y las lunas se hacen hadas
y los soles se hacen príncipes
y cuando te das cuenta todo ha sido un Deja vu que es el comienzo de la eternidad
para ser libres y ser felices
el mundo es un conjunto de ideas
que se mezclan
que son bombas de relojería
a punto de explotar en un beso
para cabalgar en la memoria
de todos los continentes y llevarlos al explosivo universo
de ahí a la tierra y de la tierra al más allá
pero siempre eternos
siempre libres hasta la gloria de Dios.