El desdoblar de las campanas.

Carlos Aristy

Poeta que considera el portal su segunda casa


Tu simiente estableciéndose
sobre la precariedad del ocaso.
Una hora maldita, un segundo de besos,
tú si mientes en el momento en que crecen los musgos;
cuando la sombra de su cuerpo
se precipita sobre el tuyo.

Enardecido amor de fulgores y recodos.
Botellas vacías conteniendo sólo el aliento
de amantes inmolados.

Desasosiego de remolinos establecidos
en camas perentorias,
sin filos de sábanas romanas,
depósitos de oráculos,
para el reinado de las piernas.

Tu simiente se adentra en el abismo.
Mientras ella susurra al oído
el desenlace de las olas;
su campanario de iglesia mayor,
catedral de piedra, al vuelo.

Tú si mientes y vos lo sabes
mientras su lengua limpia tu oído...


22 de Agosto de 2008.
 


Tu simiente estableciéndose
sobre la precariedad del ocaso.
Una hora maldita, un segundo de besos,
tú si mientes en el momento en que crecen los musgos;
cuando la sombra de su cuerpo
se precipita sobre el tuyo.

Enardecido amor de fulgores y recodos.
Botellas vacías conteniendo sólo el aliento
de amantes inmolados.

Desasosiego de remolinos establecidos
en camas perentorias,
sin filos de sabanas romanas,
depósitos de oráculos,
para el reinado de las piernas.

Tu simiente se adentra en el abismo.
Mientras ella susurra al oído
el desenlace de las olas;
su campanario de iglesia mayor,
catedral de piedra, al vuelo.

Tú si mientes y vos lo sabes
mientras su lengua limpia tu oído...


22 de Agosto de 2008.

Mas que un poema de amor , me parecio una elevada forma de describir la pasion de ese gran instante cuando nos unimos con otro cuerpo...
Mis felicitaciones, Carlos.
Un abrazo.
Richy.
 
Vaya, un excelente poema!
Se hace un uso tan adecuado del lenguaje que saboreas cada verso del escrito!
Un placer leerle.
 


Tu simiente estableciéndose
sobre la precariedad del ocaso.
Una hora maldita, un segundo de besos,
tú si mientes en el momento en que crecen los musgos;
cuando la sombra de su cuerpo
se precipita sobre el tuyo.

Enardecido amor de fulgores y recodos.
Botellas vacías conteniendo sólo el aliento
de amantes inmolados.

Desasosiego de remolinos establecidos
en camas perentorias,
sin filos de sabanas romanas,
depósitos de oráculos,
para el reinado de las piernas.

Tu simiente se adentra en el abismo.
Mientras ella susurra al oído
el desenlace de las olas;
su campanario de iglesia mayor,
catedral de piedra, al vuelo.

Tú si mientes y vos lo sabes
mientras su lengua limpia tu oído...


22 de Agosto de 2008.


Reluciente es esta orquesta de badajos que enarbola tus versos a la cima...

Tú no mientes, y lo sabes
mientras tu pluma elucubra lo leído

Mis estrellas sonantes para ti, carlos. Big
 
Todos mentimos, ese me parece ser el centro del poema, y no es que se trate de decepcion, mas bien de humanidad; no es lo mismo un/a mentiroso/a, que haber mentido alguna vez. Me gusta mucho como manejas los conceptos en tus poemas.
 
Todos mentimos, ese me parece ser el centro del poema, y no es que se trate de decepcion, mas bien de humanidad; no es lo mismo un/a mentiroso/a, que haber mentido alguna vez. Me gusta mucho como manejas los conceptos en tus poemas.

Muy perceptivo Don Ramfis. Gracia por la lectura, siempre un placer tenerle por aqui. Abrazo.
 
Me encantan tus poemas por su originalidad, te sales de lo cotidiano
un poema para pensar sobre las mentirijillas que se nos escapan a veces
conscientes o inconscientes
Un abrazo, Carlos
 


Tu simiente estableciéndose
sobre la precariedad del ocaso.
Una hora maldita, un segundo de besos,
tú si mientes en el momento en que crecen los musgos;
cuando la sombra de su cuerpo
se precipita sobre el tuyo.

Enardecido amor de fulgores y recodos.
Botellas vacías conteniendo sólo el aliento
de amantes inmolados.

Desasosiego de remolinos establecidos
en camas perentorias,
sin filos de sábanas romanas,
depósitos de oráculos,
para el reinado de las piernas.

Tu simiente se adentra en el abismo.
Mientras ella susurra al oído
el desenlace de las olas;
su campanario de iglesia mayor,
catedral de piedra, al vuelo.

Tú si mientes y vos lo sabes
mientras su lengua limpia tu oído...


22 de Agosto de 2008.


Vaya Poeta! Excelente Poesía!
 
Tu simiente estableciéndose
sobre la precariedad del ocaso.
Una hora maldita, un segundo de besos,
tú si mientes en el momento en que crecen los musgos;
cuando la sombra de su cuerpo
se precipita sobre el tuyo.

Enardecido amor de fulgores y recodos.
Botellas vacías conteniendo sólo el aliento
de amantes inmolados.

Desasosiego de remolinos establecidos
en camas perentorias,
sin filos de sábanas romanas,
depósitos de oráculos,
para el reinado de las piernas.

Tu simiente se adentra en el abismo.
Mientras ella susurra al oído
el desenlace de las olas;
su campanario de iglesia mayor,
catedral de piedra, al vuelo.

Tú si mientes y vos lo sabes
mientras su lengua limpia tu oído...


22 de Agosto de 2008.


esas palabras aguijoneadas que a veces nos sacan bruscamente de la amable cotidianeidad del amor, un place y un honor leerte un abrazo
 


Tu simiente estableciéndose
sobre la precariedad del ocaso.
Una hora maldita, un segundo de besos,
tú si mientes en el momento en que crecen los musgos;
cuando la sombra de su cuerpo
se precipita sobre el tuyo.

Enardecido amor de fulgores y recodos.
Botellas vacías conteniendo sólo el aliento
de amantes inmolados.

Desasosiego de remolinos establecidos
en camas perentorias,
sin filos de sábanas romanas,
depósitos de oráculos,
para el reinado de las piernas.

Tu simiente se adentra en el abismo.
Mientras ella susurra al oído
el desenlace de las olas;
su campanario de iglesia mayor,
catedral de piedra, al vuelo.

Tú si mientes y vos lo sabes
mientras su lengua limpia tu oído...


22 de Agosto de 2008.

CARLOS, fue un delite pasar por aqui, te dejo mi huella de que pase por aqui, y mis saludos mexicanos
 

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