Asklepios
Incinerando envidias
El desencanto abrió las puertas del otoño con la fuerza de mil tempestades justo cuando un pintor comienza a vestir, con capas de óleo borracho, a los bocetos de varias figuras que ha ido posicionando en uno de sus cuadros. En la estancia comienza a sentirse el frío. Apenas quedan algunas ascuas en la chimenea, y de ellas son muy pocas las que mantienen viva su estela de pura sinceridad .
Un día más acaba, pero antes de irse a acostar, una inmensa pena y un intenso dolor confirman al artista que es un ser vivo. Un ser vivo que lucha cada día contra los enredos del pensamiento, los engaños de la imaginación y ese insoportable peso de los recuerdos..
Es la suya una rutina que, a todos, es imposible idealizar y que todos, en mayor o menor medida, compartimos.
Llegado el momento dedicado al descanso, sabe desde hace ya mucho tiempo que, cada día cuesta más y más aprovecharlo y, más aún, disfrutarlo.
Es consciente se su realidad y que rendirse a ella es, por ahora, lo mejor por mucho que le indigne y le duela. Todavía no es el momento. Debe ser paciente, seguir esperando.
Cuando se presente la ocasión y el proceso evolutivo sea el adecuado, cuando éste se presente, sabe que no puede fallar, que no habrá ninguna otra opción. En caso contrario, nunca podrá salir de aquí.
Estoy convencido de que lo conseguirá.
Mucha suerte, amigo.
Un día más acaba, pero antes de irse a acostar, una inmensa pena y un intenso dolor confirman al artista que es un ser vivo. Un ser vivo que lucha cada día contra los enredos del pensamiento, los engaños de la imaginación y ese insoportable peso de los recuerdos..
Es la suya una rutina que, a todos, es imposible idealizar y que todos, en mayor o menor medida, compartimos.
Llegado el momento dedicado al descanso, sabe desde hace ya mucho tiempo que, cada día cuesta más y más aprovecharlo y, más aún, disfrutarlo.
Es consciente se su realidad y que rendirse a ella es, por ahora, lo mejor por mucho que le indigne y le duela. Todavía no es el momento. Debe ser paciente, seguir esperando.
Cuando se presente la ocasión y el proceso evolutivo sea el adecuado, cuando éste se presente, sabe que no puede fallar, que no habrá ninguna otra opción. En caso contrario, nunca podrá salir de aquí.
Estoy convencido de que lo conseguirá.
Mucha suerte, amigo.