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El deseo del dragón ese que luce entre la tierra y el sueño, así hasta encontrar su huella del cielo y su color, vuela dragón hasta llegar al paraíso del amor, hasta quedar entre mis venas esas que son velas de la noche a la madrugada de la luz entre mi almohada, entre el viento y una mirada, que se ciñe entre tu piel plateada, ese origen que lleva a las mañanas el desayuno de cómo hablar sin oro y sin plata, es cuando el momento se va a los versos esos que madrugan para dar paso al universo, el recuerdo hecho para que llegue el deseo ese que llega en la calmada lluvia en mitad de un desierto, en el que la voz es de luz y su vapor es de color, en la mirada desde lo alto de los cielos más allá de su arte entre los versos, que llega a la mirada de la rima que se acuesta entre la noche para amanecer entre mis ojos nuevamente que alcanzan al silbido de la noche para llorar entre el acento de una moldeada luz que vuela desde la luna hasta alcanzar su deseo entre la elevada sonrisa de que el tiempo no se pierde entre el horizonte de su llanura sino que se viste entre su alma y su dulzura.
El deseo del dragón ese que luce entre la tierra y el sueño, así hasta encontrar su huella del cielo y su color, vuela dragón hasta llegar al paraíso del amor, hasta quedar entre mis venas esas que son velas de la noche a la madrugada de la luz entre mi almohada, entre el viento y una mirada, que se ciñe entre tu piel plateada, ese origen que lleva a las mañanas el desayuno de cómo hablar sin oro y sin plata, es cuando el momento se va a los versos esos que madrugan para dar paso al universo, el recuerdo hecho para que llegue el deseo ese que llega en la calmada lluvia en mitad de un desierto, en el que la voz es de luz y su vapor es de color, en la mirada desde lo alto de los cielos más allá de su arte entre los versos, que llega a la mirada de la rima que se acuesta entre la noche para amanecer entre mis ojos nuevamente que alcanzan al silbido de la noche para llorar entre el acento de una moldeada luz que vuela desde la luna hasta alcanzar su deseo entre la elevada sonrisa de que el tiempo no se pierde entre el horizonte de su llanura sino que se viste entre su alma y su dulzura.
Que deseo tiene ese dragón, deseo a cumplirse por su soñador, su escritor, bello mensaje expandes en tus versos, para ser y conformar éste poema, felicidades amigo dejo estrellas para tu creación...
Líneas que denotan el misticismo de los anhelos no cumplidos y de los sueños que entre lágrimas de hielo pueden sonar convincentes. Saludos y sí me ha gustado la forma en que has hilvanado cada verso. Un abrazo,
sergio Bermúdez;3790579 dijo:
El deseo del dragón ese que luce entre la tierra y el sueño, así hasta encontrar su huella del cielo y su color, vuela dragón hasta llegar al paraíso del amor, hasta quedar entre mis venas esas que son velas de la noche a la madrugada de la luz entre mi almohada, entre el viento y una mirada, que se ciñe entre tu piel plateada, ese origen que lleva a las mañanas el desayuno de cómo hablar sin oro y sin plata, es cuando el momento se va a los versos esos que madrugan para dar paso al universo, el recuerdo hecho para que llegue el deseo ese que llega en la calmada lluvia en mitad de un desierto, en el que la voz es de luz y su vapor es de color, en la mirada desde lo alto de los cielos más allá de su arte entre los versos, que llega a la mirada de la rima que se acuesta entre la noche para amanecer entre mis ojos nuevamente que alcanzan al silbido de la noche para llorar entre el acento de una moldeada luz que vuela desde la luna hasta alcanzar su deseo entre la elevada sonrisa de que el tiempo no se pierde entre el horizonte de su llanura sino que se viste entre su alma y su dulzura.