Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
El deseo muerde,
y te pervierte,
irreverente.
Te incita,
con la premisa,
nunca es suficiente.
Pasa,
y te abraza,
como un tornado.
Mata,
la duda impacta,
y te hace esclavo.
Es algo que late
y puede elevarte,
a un paraíso temporal.
No existe un antes,
si ya lo probaste,
vendrás sediento por más.
Suave,
hasta que sabe,
a desesperación.
Abre,
cada punto clave,
y toma el control.
En los momentos,
más inciertos,
siempre latente.
Está en los ecos,
y esos silencios,
aunque lo niegues.
Detona muy dentro,
es como un incendio,
imposible ya de apagar.
Lento pero intenso,
penetra tu sueño,
y se vuelve real humedad…
y te pervierte,
irreverente.
Te incita,
con la premisa,
nunca es suficiente.
Pasa,
y te abraza,
como un tornado.
Mata,
la duda impacta,
y te hace esclavo.
Es algo que late
y puede elevarte,
a un paraíso temporal.
No existe un antes,
si ya lo probaste,
vendrás sediento por más.
Suave,
hasta que sabe,
a desesperación.
Abre,
cada punto clave,
y toma el control.
En los momentos,
más inciertos,
siempre latente.
Está en los ecos,
y esos silencios,
aunque lo niegues.
Detona muy dentro,
es como un incendio,
imposible ya de apagar.
Lento pero intenso,
penetra tu sueño,
y se vuelve real humedad…