romaguce
Poeta recién llegado
No conozco el sueño de una noche con o sin estrellas,
Pero mi piel si se estremece, bajo el abusivo embiste
Del viento,
¡Que huye!...
Antes, bajaba mis ojos y mis pies se deslizaban
Por el cálido movimiento de los astros
Y mis traviesas alas,
Descansaban sobre nimbos y cúmulos
De diversas formas;
Todo era tan imperfecto y claro… un vacío blanco,
Lo contrario de abrir o cerrar los ojos,
Lo diferente de pensar dormido o soñar despierto,
Tan igual que soñar ensimismado
Con los ojos dentro del alma,
Tan perfecto como amor y dolor.
Cada día que pasa es una continua búsqueda,
Un lento aprender,
¿Pero quién nace o vuelve a nacer sabiendo?,
Cada día que pasa, me siento más humano,
Cada hora que mis manos tocan la textura de este infierno
Y aprenden de él, presiento que antes ya anduve por aquí,
Pero no recuerdo mi legado a esta insolente confusión.
En este pedazo de tiempo
Debe haber más como Yo o como Tú o como Ellos,
Que aun sintiendo el áspero sabor de la esperanza
Encarnan un deseo a los cuatro vientos y esperan
Temerosos, presurosos, insomnes, la respuesta,
El sin fin de la búsqueda.
Caí de algún lado, para dejar sobre esta opaca mortaja,
Algo que valga la pena recordar;
Llegue de muy lejos y aun no es tiempo de irme…
Pero mi piel si se estremece, bajo el abusivo embiste
Del viento,
¡Que huye!...
Antes, bajaba mis ojos y mis pies se deslizaban
Por el cálido movimiento de los astros
Y mis traviesas alas,
Descansaban sobre nimbos y cúmulos
De diversas formas;
Todo era tan imperfecto y claro… un vacío blanco,
Lo contrario de abrir o cerrar los ojos,
Lo diferente de pensar dormido o soñar despierto,
Tan igual que soñar ensimismado
Con los ojos dentro del alma,
Tan perfecto como amor y dolor.
Cada día que pasa es una continua búsqueda,
Un lento aprender,
¿Pero quién nace o vuelve a nacer sabiendo?,
Cada día que pasa, me siento más humano,
Cada hora que mis manos tocan la textura de este infierno
Y aprenden de él, presiento que antes ya anduve por aquí,
Pero no recuerdo mi legado a esta insolente confusión.
En este pedazo de tiempo
Debe haber más como Yo o como Tú o como Ellos,
Que aun sintiendo el áspero sabor de la esperanza
Encarnan un deseo a los cuatro vientos y esperan
Temerosos, presurosos, insomnes, la respuesta,
El sin fin de la búsqueda.
Caí de algún lado, para dejar sobre esta opaca mortaja,
Algo que valga la pena recordar;
Llegue de muy lejos y aun no es tiempo de irme…