Esejota
Poeta recién llegado
Yacen cansados mis tobillos y mis muñecas,
de tanto caminar entre ramas secas,
de tantos escribir versos sin destino,
tal vez no has nacido o fuiste apartada de mi camino.
Ironía del poeta que escribe al amor sin tenerlo,
cual ebrio, el alcohol invade sus venas,
el vino del silencio, es inevitable dejar de beberlo,
sin entenderlo, sigo atado entre "renglones-cadenas"
Con demasiadas penas, escribo a la felicidad,
la farsa de la esperanza alumbra mi realidad,
pero no alcanza, recaigo en el vació de no encontrarte,
que mágico es el dolor, casi todo lo convierte en arte.
Mientras, he de esperarte, aunque me mude de planeta,
en el nuevo despertar de la reencarnación,
bajo la tormenta de frustraciones amorosas,
hasta que el destino ya no dependa de las mariposas.
Estaré esperándote Eva, con otra manzana para ganar la libertad.