Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
El día en que me muera (Soneto alejandrino de rima continua)
Nadie dejará flores el día en que me muera,
el mundo seguirá su curso indiferente
y en su incesante giro se perderá la gente
sin entregar su llanto de triste plañidera.
No encontraré otro mundo de paz y de quimera,
buscaré del lagarto su sueño persistente
donde la tierra yerma, desnuda, irreverente,
contempla los inviernos tornarse en primavera.
No habrá un amanecer ni sol resplandeciente,
tampoco funeral ni duelo que requiera,
si acaso, por la noche, el beso del relente.
Será mi sepultura de todo ornato huera,
quizá la luna muestre su brillo refulgente
de hermoso plenilunio, como un día cualquiera.
Nadie dejará flores el día en que me muera,
el mundo seguirá su curso indiferente
y en su incesante giro se perderá la gente
sin entregar su llanto de triste plañidera.
No encontraré otro mundo de paz y de quimera,
buscaré del lagarto su sueño persistente
donde la tierra yerma, desnuda, irreverente,
contempla los inviernos tornarse en primavera.
No habrá un amanecer ni sol resplandeciente,
tampoco funeral ni duelo que requiera,
si acaso, por la noche, el beso del relente.
Será mi sepultura de todo ornato huera,
quizá la luna muestre su brillo refulgente
de hermoso plenilunio, como un día cualquiera.
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