Gerardo Basulto
Poeta recién llegado
Le tengo miedo al día que me canse
y aunque parezca alta el autoestima
le tengo miedo a ese maldito día...
no es el cuerpo, ni la falta de energía
no es lo que el esfuerzo exige
ni falta de ganas a la vida
se trata más bien de amarte y perderte
de perderme y amarte
por Dios, como le temo a ese día
que con su llegada llegará mi desdicha
pues te habré dejado y no sabrás el porque
te lo habré explicado
pero nunca lograste entender
talvez al paso de los años
alguien te haga comprender
que si partí, de eso jamás te culpe
te quise ver crecer
y a la luz sombra le hiciste
te quise ver sonreír
y de día y de noche
a la amargura te rendiste
le tengo miedo al día que me canse...
me enseñaron que el amor debe ser propio primero
sí compartirlo es el deseo
me enseñaron que el destino de los ciegos
en la mano de otro está
que en tu pena esta mi penar
¡mírame!... que maldito miedo tengo
pues te he rogado que voltees
que mires
a ese punto en el horizonte
donde suele salir el sol
que en tu noche te amanezca
y que no sea muy tarde
puede que llegue
el día que me canse.
y aunque parezca alta el autoestima
le tengo miedo a ese maldito día...
no es el cuerpo, ni la falta de energía
no es lo que el esfuerzo exige
ni falta de ganas a la vida
se trata más bien de amarte y perderte
de perderme y amarte
por Dios, como le temo a ese día
que con su llegada llegará mi desdicha
pues te habré dejado y no sabrás el porque
te lo habré explicado
pero nunca lograste entender
talvez al paso de los años
alguien te haga comprender
que si partí, de eso jamás te culpe
te quise ver crecer
y a la luz sombra le hiciste
te quise ver sonreír
y de día y de noche
a la amargura te rendiste
le tengo miedo al día que me canse...
me enseñaron que el amor debe ser propio primero
sí compartirlo es el deseo
me enseñaron que el destino de los ciegos
en la mano de otro está
que en tu pena esta mi penar
¡mírame!... que maldito miedo tengo
pues te he rogado que voltees
que mires
a ese punto en el horizonte
donde suele salir el sol
que en tu noche te amanezca
y que no sea muy tarde
puede que llegue
el día que me canse.