Arturo Acosta
Reconstructor de sueños rotos
El día que yo muera te llevaré en mi recuerdo;
no irás como relieve, grabada a cinceladas;
lava de montaña humeante, como de volcanes,
irás en mis entrañas, hendida a sangre y fuego...
-...Y eres sin embargo, tan delicada y frágil,
como para amarte ahora y sufrirte luego...-
Es tu corazón como de niña, suave como la brisa,
dulce, tierno como para penetrarte en horcajadas
al hierro de mi espada forjada en espíritu guerrero...
El día que yo muera te llevaré entre mi sangre que te clama,
ay gitana!, ay musa!, ay, bonita!, como en hamaca de tus vaivenes,
como de olas, como de mar embravecido galopando mis recuerdos.
Ay gitana!, ay musa!, ay, bonita!, sós como un anhelo:
el día que yo muera, mi fuego de volcanes apagarás a besos...
no irás como relieve, grabada a cinceladas;
lava de montaña humeante, como de volcanes,
irás en mis entrañas, hendida a sangre y fuego...
-...Y eres sin embargo, tan delicada y frágil,
como para amarte ahora y sufrirte luego...-
Es tu corazón como de niña, suave como la brisa,
dulce, tierno como para penetrarte en horcajadas
al hierro de mi espada forjada en espíritu guerrero...
El día que yo muera te llevaré entre mi sangre que te clama,
ay gitana!, ay musa!, ay, bonita!, como en hamaca de tus vaivenes,
como de olas, como de mar embravecido galopando mis recuerdos.
Ay gitana!, ay musa!, ay, bonita!, sós como un anhelo:
el día que yo muera, mi fuego de volcanes apagarás a besos...
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