Siempre pienso que se acabarán mis lágrimas, que mi corazón no puede doler más y que sólo debo esperar y sanaran las heridas, pero entonces descubro que puede seguir doliendo como si no se disolviera el antídoto que puede curar la herida, como si mi cuerpo rechazara el trasplante que hace falta.
El amor te hace conocer la sonrisa del alma y las lágrimas del corazón, no escogemos cuál queremos, sólo sera lo no podamos evitar, y en ocasiones lo que nosotros mismos nos empeñemos en no ver, después de las lágrimas y si el soplo de vida nos llena de un poco de paz, quedarán las cicatrices, tan profundas y tan vivas como un río ruidoso, como una catarata que no puede contener su fuerza y se lleva todo a su paso, esas cicatrices que te hacen diferente, porque tal vez aplaquen su ira pero nunca desaparecen por completo te cambian la piel, te hacen extraña a ti misma y dejas de reconocer y reconocerte.*
Si tan sólo pudiésemos ver cuanto puede doler, cuán peligroso puede ser jugar con cianuro aún sabiendo que lo es, nos negamos admitir que el veneno se entierra en nuestra sangre y que es mortal para la ilusión, que juega con nuestros ojos que nos llena *de lo que fingimos ver, que atrapa nuestro ser y nos vuelve impredecibles, locos sin razón, pero creo aún que sabiendo todo esto, que aún sabiendo el futuro de un amor que no puede ser, igual amariamos sin remedio sin porque, porque el amor es amor nada se puede hacer.*
El amor te hace conocer la sonrisa del alma y las lágrimas del corazón, no escogemos cuál queremos, sólo sera lo no podamos evitar, y en ocasiones lo que nosotros mismos nos empeñemos en no ver, después de las lágrimas y si el soplo de vida nos llena de un poco de paz, quedarán las cicatrices, tan profundas y tan vivas como un río ruidoso, como una catarata que no puede contener su fuerza y se lleva todo a su paso, esas cicatrices que te hacen diferente, porque tal vez aplaquen su ira pero nunca desaparecen por completo te cambian la piel, te hacen extraña a ti misma y dejas de reconocer y reconocerte.*
Si tan sólo pudiésemos ver cuanto puede doler, cuán peligroso puede ser jugar con cianuro aún sabiendo que lo es, nos negamos admitir que el veneno se entierra en nuestra sangre y que es mortal para la ilusión, que juega con nuestros ojos que nos llena *de lo que fingimos ver, que atrapa nuestro ser y nos vuelve impredecibles, locos sin razón, pero creo aún que sabiendo todo esto, que aún sabiendo el futuro de un amor que no puede ser, igual amariamos sin remedio sin porque, porque el amor es amor nada se puede hacer.*