Metho
Poeta recién llegado
En aquel mundo lleno de paz, solo sobraba él
la serpiente escondida en el jardín del edén
una bestia sombría, salvaje, brutal y cruel
de aterradora presencia y mirada cual hiel
todo a su paso ardía, se consumía moría
con el don del cazador, a su instinto seguía
sin ser consiente tal vez, de la destrucción
que en los campos conseguía un único dragón.
Solitarias eran sus noches y también sus días
el odio y el miedo, cual leyendas lo seguían
mil muertes con una mirada, muchos gritaban
aliento que funde lanzas y espadas, otros proseguían
pero nadie reparaba en la soledad que lo afligía
y es que eso no es material de cuentos ni pesadillas
En una aldea como cualquier otra, le temían
atacado por piedras y palos, solo se defendió
y al tratar de salvar su vida, la de otros termino
en llamas un pueblo entero para siempre se extinguió
su gente, sus mascotas incluso sus recuerdos
todo ahí murió, todo menos aquella hermosa flor
que desde las cenizas, una sonrisa a la bestia obsequio
Pero las leyendas atraen a otros no tan legendarios
hombres y mujeres en busca de un puesto de honor
y así aquel cementerio de matadragones se pobló
todos esperando su momento de gloria con pasión.
La pobre bestia luchó y contra todos se enfrentó
no podía huir, debía luchar y proteger a su bella flor
de un mundo que lo odia y que nunca entendió
exhausto, triste y moribundo el temido dragón
sobrevivió solo lo suficiente para ver a su pequeña flor
entre sus ardientes llamas perecer.
la serpiente escondida en el jardín del edén
una bestia sombría, salvaje, brutal y cruel
de aterradora presencia y mirada cual hiel
todo a su paso ardía, se consumía moría
con el don del cazador, a su instinto seguía
sin ser consiente tal vez, de la destrucción
que en los campos conseguía un único dragón.
Solitarias eran sus noches y también sus días
el odio y el miedo, cual leyendas lo seguían
mil muertes con una mirada, muchos gritaban
aliento que funde lanzas y espadas, otros proseguían
pero nadie reparaba en la soledad que lo afligía
y es que eso no es material de cuentos ni pesadillas
En una aldea como cualquier otra, le temían
atacado por piedras y palos, solo se defendió
y al tratar de salvar su vida, la de otros termino
en llamas un pueblo entero para siempre se extinguió
su gente, sus mascotas incluso sus recuerdos
todo ahí murió, todo menos aquella hermosa flor
que desde las cenizas, una sonrisa a la bestia obsequio
Pero las leyendas atraen a otros no tan legendarios
hombres y mujeres en busca de un puesto de honor
y así aquel cementerio de matadragones se pobló
todos esperando su momento de gloria con pasión.
La pobre bestia luchó y contra todos se enfrentó
no podía huir, debía luchar y proteger a su bella flor
de un mundo que lo odia y que nunca entendió
exhausto, triste y moribundo el temido dragón
sobrevivió solo lo suficiente para ver a su pequeña flor
entre sus ardientes llamas perecer.