Se vuelven las páginas en blanco,
con la gélida briza de la noche.
Mudas las palabras flotando en el aire,
pero ningún verbo sucumbe ante la tinta.
Grita el sonido en silencio,
lucha para soltar sus amarras
que lo tienen cautivo hace tiempo
en una celda húmeda y obscura.
Cronos con su paso cansino
pesa y se palpa hasta el dolor.
La realidad se mezcla entre
los delgados hilos de plata
de una inerte ilusión.
Todo, todo se confunde
no hay un ayer, ni un mañana,
solo el aquí y ahora,
tan frió, tan solitario.
Perdido entre sus idas y venidas.
Buscando entre sus propias huellas
tantas veces pisoteadas,
el camino hacia la salida
de un laberinto que no tiene
principio ni fin.
Un eco se eleva como paloma.
Extiende sus alas en el aire helado
abriendo miles de grietas.
El espacio esta aún vacío de tiempo.
Un delgado rayo de luz se filtra,
clamando con un susurro suave
pero que todos han de oír.
Esa pequeña gran voz lo abarca todo.
Las palabras ya no son mudas.
Las nuevas páginas serán escritas.
El sonido fue liberado.
El tiempo corre como un río
por un lecho seguro,
guiado por una tibia luz,
llamada Esperanza.
Laly
con la gélida briza de la noche.
Mudas las palabras flotando en el aire,
pero ningún verbo sucumbe ante la tinta.
Grita el sonido en silencio,
lucha para soltar sus amarras
que lo tienen cautivo hace tiempo
en una celda húmeda y obscura.
Cronos con su paso cansino
pesa y se palpa hasta el dolor.
La realidad se mezcla entre
los delgados hilos de plata
de una inerte ilusión.
Todo, todo se confunde
no hay un ayer, ni un mañana,
solo el aquí y ahora,
tan frió, tan solitario.
Perdido entre sus idas y venidas.
Buscando entre sus propias huellas
tantas veces pisoteadas,
el camino hacia la salida
de un laberinto que no tiene
principio ni fin.
Un eco se eleva como paloma.
Extiende sus alas en el aire helado
abriendo miles de grietas.
El espacio esta aún vacío de tiempo.
Un delgado rayo de luz se filtra,
clamando con un susurro suave
pero que todos han de oír.
Esa pequeña gran voz lo abarca todo.
Las palabras ya no son mudas.
Las nuevas páginas serán escritas.
El sonido fue liberado.
El tiempo corre como un río
por un lecho seguro,
guiado por una tibia luz,
llamada Esperanza.
Laly